El defensa Thiago Silva, capitán de Brasil durante el Mundial de 2014, afirmó ayer que un eventual triunfo en la Copa América no borraría la goleada 7-1 contra Alemania en las semifinales del año pasado.

“Ganar la Copa América no borra el Mundial que hicimos”, dijo Silva en una rueda de prensa en Teresópolis, la ciudad de la sierra de Río de Janeiro, donde la selección auriverde se prepara para el torneo continental.

El defensa consideró que la humillante goleada sufrida “marcó” a la selección, aunque aseguró que, lejos de arrepentirse de nada de lo ocurrido en el Mundial, siente “orgullo” de su trabajo y de sus compañeros en ese certamen.

“Nuestra mentalidad era la de ganar el Mundial 2014, pero fuimos eliminados de la forma que fuimos. Fuimos marcados negativamente, de una forma que no le gustaría a nadie. Pero lo que ocurrió en el Mundial nos da más fuerza”, afirmó Thiago Silva, quien pocas veces pudo controlar sus nervios en los momentos críticos del que fue la peor Copa del Mundo de Brasil en todos los tiempos.

Tras el desastre, el central del París Saint-Germain pasó de capitán de Brasil a suplente, y en Chile 2015 espera tener una nueva oportunidad para mostrar su valor al técnico Dunga, quien lo ‘degradó’.

“No me incomoda ser suplente, aunque es diferente para mí. Lo más importante es tener la conciencia tranquila y dar lo mejor de mí”, dijo.

Lágrimas del capitán
El llanto en la cancha contra Chile en los octavos de final del Mundial y el pedido de no participar en la tanda de penales de ese partido pueden ser algunas razones para la decisión de Dunga de sacar al defensor del equipo titular y quitarle la capitanía.

Consultado sobre si su comportamiento emotivo en el Mundial fue determinante para la decisión del técnico, Silva se mostró incómodo y dijo: “Esa pregunta deberán hacérsela a Dunga”. (D)