Cartas al Director

La comunidad científica y académica médica de Guayaquil tiene un compromiso moral y patriótico con la sociedad y entidades públicas, no podemos permitir que la corrupción destruya las universidades y los hospitales públicos que son claustros de ciencia y conocimiento, y ciertos médicos de revoluciones fracasadas de Cuba y Venezuela y devengantes de becas, tomen nuestros hospitales públicos ecuatorianos; ni que ciertas personas de la alma mater permitan ciertos plagios de tesis doctoral, falsifiquen, usurpen títulos académicos.
Con enorme tristeza, al igual que la mayoría de los guayaquileños y todos los ecuatorianos, soy testigo de la ambición por el Rectorado de la Universidad de Guayaquil que cada día presenta una novedad que complica más el ambiente universitario y se aleja de una posible y pronta solución.
Lamentablemente, en los periódicos ya no existen los críticos de televisión y de sus contenidos. Recuerdo que hace años cada diario tenía sus espacios para analizar las programaciones que ofrecían los canales de televisión.
Las reformas que piensan seguir haciendo a la Ley de Comunicación deben ver que ya no se prohíba a los medios de comunicación tapar las caras de los delincuentes con un parche negro y hacer borrosas sus fotos y filmaciones.
Qué lástima que hasta ahora se siga ofendiendo a nuestros héroes históricos quienes dieron su sangre y su vida para darnos libertad y una patria tan amada y preciosa.
Y ahora yo hablo de Barcelona. Quién responde por malas contrataciones, juego displicente, jugadores que cunden en desesperación, desconcentración, perdiendo fácilmente la compostura en la cancha, juicios al club por supuesta irresponsabilidad de anteriores directrices, permitir jugar a quien le entablan demanda...
En relación con una nota de periódico, según dice la vicepresidenta Alejandra Vicuña sobre la reconstrucción de Manabí y Esmeraldas, que hay irregularidades y han pasado la información a las entidades de control.
Por el digno intermedio de EL UNIVERSO pretendo llegar al señor presidente de la República, para pedirle que se sirva decidir presentar un proyecto de ley derogatorio de la ley que existe acerca de los ya famosos feriados.
Estoy retirado de mi profesión de arquitecto, nunca me han asaltado en la calle, pero sí en la CNEL –Corporación Nacional de Electricidad– cuando me cobraron una cuenta que no es mía.
¿Se controla a todos los bancos? Ha vuelto a estar en boga hablar de una añeja práctica de ciertos bancos de efectuar débitos a las cuentas de sus clientes, por supuestas contrataciones de “servicios”.
También grito desesperado a las autoridades, ayuden a poner semáforos en el km 12 de la vía Samborondón-Salitre, unos metros antes de llegar, y también al pie de la urbanización Bonaterra.
¿Quién regula o controla a las cooperativas de transporte escolar? Este es un llamado a autoridades competentes, sean de la Fecantei (Federación Cantonal de Transporte Escolar e Institucional de Guayaquil), de la ATM (Autoridad de Tránsito Municipal) o de otras, porque de una manera arbitraria sin explicación y sin previos avisos ciertas cooperativas descuentan valores mensuales a transportistas aduciendo que son “multas” porque no “reportan” por WhatsApp las llegadas, salidas o los términos de las rutas.
La espada es un instrumento tan antiguo como la humanidad. Viene acompañando al hombre en la guerra y en la paz. Hoy nuestras antiguas espadas son nuestros imprescindibles cuchillos de cocina.
En escuelas y colegios están enseñando a los muchachos a denunciar cualquier abuso del que sean objeto, sea sexual, psicológico o físico.
Incomprensible desde todo punto de vista es el llamado que hace la Comisión de Justicia y Estructura del Estado de la Asamblea Nacional, para debatir sobre un código de ética que facilite la consecución de normas y códigos de comportamientos de una buena convivencia, en un conocido escenario muy tradicional y con personajes que –salvo raras excepciones– mantienen un estilo similar de desconocer el artículo 127 de las prohibiciones a los asambleístas: “serán responsables políticamente de sus acciones u omisiones en el cumplimiento de sus deberes y atribuciones y están obligados a rendir cuentas a sus mandantes”.

Páginas