Las sanciones para quienes incumplan con el cobro de los precios referenciales de los 46 productos que regulará el Gobierno a nivel de mayoristas serán la clausura de los locales durante siete, catorce o treinta días, cierre definitivo por reincidencia y una multa de cien dólares por cada cierre, según dijo ayer Viviana Bonilla, gobernadora del Guayas.

Bonilla mencionó que la lista de precios de los productos que serán regulados se generó después de estudios realizados por técnicos del Ministerio de Agricultura. Añadió que se tomarán en cuenta factores como las épocas del año y que los montos cambiarán mensualmente.

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Sin embargo, el decreto ejecutivo 1438 explica que los precios referenciales se colocarán con más de 30 datos recolectados de los mercados mayoristas y del levantamiento de un histórico de precios que dé un trimestre antes de la publicación de la lista.

Los comerciantes mayoristas de carnes y vegetales tienen dudas sobre la información que se usará para colocar los precios referenciales. Los vendedores de carne de res, por ejemplo, dicen que las tasas municipales varían según el área y afectan los precios de las carnes.

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Sebastián Bumbila, mayorista de carne de Guayaquil, comenta que por el camal de Daule cobran $ 8 por faenar cada res, el de Guayaquil $ 17,52 y el de Quito $ 21. Esto hace que el precio final de la carne que se vende a las tercenas varíe de acuerdo a donde se faene.

Otro factor que se tiene que tomar en cuenta, según José Manuel Bustamante, comerciante del mismo gremio, es la cantidad de personas que comercia con el producto antes de llegar a un mercado mayorista y la calidad de la carne que se está vendiendo. Dice que para fijar los precios es necesario que se converse con el sector para escuchar las diferencias.

Para los comerciantes de productos agrícolas, algunos datos que se deben considerar son la diferencia de producción por época del año e imprevistos en la transportación como inundaciones, lluvias o deslaves.

Nancy Lalalea, comerciante mayorista de papas del mercado Montebello, dice que le parece correcto que para fijar un precio referencial se revise el histórico de precios y se realicen actualizaciones mensuales. Sin embargo, menciona que deben considerar factores como el clima, pues si está lloviendo hay poca carga y sube el precio.

Además, aclara que los mercados mayoristas tienen precios distintos, pues en algunos la venta la hace el productor.

En su caso, en Ambato lo vende directamente el productor y ella lo compra para negociarlo en el mercado de Montebello. Otro de los cambios que se darán según la nueva disposición es que los mercados mayoristas deberán exponer los precios referenciales.

En el Mercado Mixto de San Roque, en Quito, el administrador Manuel Chiriboga expuso que actualmente “los valores van de acuerdo a cómo ese momento lo entrega el productor” y de si se vende en gran o en poca cantidad.

Cree que se podrían establecer valores cuando exista un encadenamiento de productos, que el Gobierno compre la producción y la distribuya.

Hugo Villacrés, ex administrador del Mercado Mayorista, cree que el decreto es una medida innovadora porque no deja que el mercado se autorregule solo, sino que el Estado también participa con los precios referenciales. “Es un mecanismo disuasivo para la especulación, el solo anuncio de la medida se convierte en un mecanismo de autocontrol”, agregó.

El ministro de la Producción, Santiago León, defendió el decreto y aseguró –en una entrevista en Gamatv– que el Gobierno busca controlar la especulación en el mercado y no fijar los precios. “No estamos fijando un precio al agricultor, lo que estamos haciendo es controlando esa intermediación que muchas veces es especulativa”, indicó.

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días tienen dos ministerios para fijar precios referenciales.