El mal olor que emanaba de su hogar y el hecho de que desde el pasado domingo no se tenían noticias del profesor César Augusto Mendoza Zambrano, de 61 años, llamaron la atención de vecinos de la ciudadela Las Orquídeas, de Portoviejo, que comenzaron a hurgar hasta comprobar la tarde del pasado martes que el catedrático yacía muerto bajo la cama de un dormitorio de su domicilio.

Las miradas se centraron en el hijo de Mendoza, que tiene 21 años y el mismo nombre pero padece esquizofrenia, según los vecinos. Aparentemente el hijo habría asesinado a su padre (vivían solos), aunque hasta ayer no se sabía el día en que se habría cometido el parricidio.

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Según un vecino, el cuerpo de Mendoza Zambrano habría sido hallado en su cuarto de la villa 56, mz. D de la mencionada ciudadela. Ante la ausencia del profesor del colegio Picoazá sumado al hedor que emanaba del lugar y las amenazas de muerte que supuestamente César Mendoza Tuárez le habría hecho a su padre hicieron que vecinos llamaran a la policía para saber qué pasaba en la villa.

Al llegar al lugar, la policía confirmó las sospechas, por lo que tuvieron que detener provisionalmente al joven, quien gritaba “que no quería a nadie”. Esto mientras se realizaba la inspección de la vivienda para buscar evidencias y realizar el levantamiento del cadáver.

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Límber Peralta, inspector del colegio Picoazá, que acudió al sepelio de su compañero, indicó que resultó sospechoso que Mendoza no llegara ni lunes ni martes al plantel y más aún cuando una de las hijas se acercó el pasado martes a preguntar si había ido a laborar. “Nosotros lo buscábamos para ver si accedía a la página web del Ministerio de Educación para ver si tenía la posibilidad de jubilarse”, relató Peralta.

Uno de los vecinos indicó que se evidenciaban momentos violentos en la casa del fallecido; y que el joven habría destrozado algunas cosas de la vivienda y amenazaba a su padre con asesinarlo. “El joven era controlado con medicamentos, pero a veces se portaba violento con su padre. No sé qué habrá pasado”, relató el vecino.

Otro, en cambio, señaló que el joven habría estado en tratamiento psicológico hasta el año pasado, pero que él le habría rogado a su padre que lo sacara porque había cambiado.

Un vocero del Instituto de Neurociencias de Guayaquil informó ayer que Mendoza Tuárez no figura como uno de los pacientes.

César Mendoza Zambrano fue velado hasta las 12:00 de ayer en la funeraria Divino Niño; y luego fue sepultado en Jardines de la Paz. Tenía cinco hijos, entre ellos el joven a quien siempre cuidó y quien es investigado para conocer su participación en esta muerte.