Fabiana Gómez López transita apresurada por las calles polvorientas y empedradas de la cooperativa Virgen del Cisne, ubicada en el cerro San Eduardo. Son las 11:45 del pasado viernes. La mujer camina dos cuadras.
Espera que dos niñas bajen de un expreso escolar y regresa rápido a su vivienda.















