En sus autos particulares, en buses o en furgonetas alquiladas. Luego de amanecerse para conseguir entradas y hasta pagar a los revendedores tres veces más del valor oficial, hinchas de distintas provincias del país se movilizan hacia Guayaquil para acompañar, de cuerpo presente, al equipo que el miércoles los hizo festejar en las calles con su triunfo: Barcelona.









