La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) despidió ayer al técnico de la selección auriverde Mano Menezes, de 50 años, contratado en agosto del 2010 porque la CBF lo consideró entonces como un hombre con pulso firme, preparado para aguantar el timón de Brasil y guiar al equipo a su sexto título, pero la presión fue excesiva.













