Tradición familiar que se estableció en la Alborada
El regreso de Ricardo Tay Lee a Guayaquil en 1950 modificó los métodos de curación que había en el Ecuador. En 1973 este reconocido acupunturista llegó a la segunda etapa de la Alborada. En este lugar estuvo 25 años, tiempo en el cual preparó a su hijo Guido para que conozca los secretos de esta técnica. Ahora él se encarga de aplicarla en el Centro Biomédico Tay Lee, ubicado desde 1998 en la primera etapa de la Alborada.

“La acupuntura es una medicina energética que va a regular la energía de la persona cuando padezca alguna enfermedad”, explica Guido, quien desde 1995 practica la acupuntura.

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Debido a la diversidad de métodos que presenta la medicina tradicional china se debe hacer una evaluación al paciente para decidir si se opta por la acupuntura, explica.

“La acupuntura sirve en casi todas las enfermedades, en algunas es terapéutica porque sirve como tratamiento curativo definitivo, pero en otras se debe combinar con la medicina convencional”, indica.

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La parálisis facial es uno de los problemas que atiende la acupuntura, mientras que en problemas digestivos actúa como un complemento de la medicina convencional.

Guido recuerda que hace años se usaban agujas de oro y plata, pero estas no se podían desechar como las de ahora, por lo cual debían desinfectarlas con agua caliente.

“Hay ciertas contraindicaciones como en el embarazo, ya que hay puntos que no se puede poner; en tumores, además de personas muy debilitadas”, añade.

Los especialistas en esta técnica utilizan una medida de acuerdo con el tamaño de cada persona.

“En acupuntura hay una medida que se llama chun, entonces dicen que una aguja va a tener un chun, un chun y medio o dos chun. Más o menos esto es la medida de un falange del dedo de una persona”, explica.

Cada sesión en este centro cuesta $ 15. Dependiendo del problema cada paciente necesitará de ocho a diez terapias.

Guido indica que la auricultura es una técnica que se popularizó en los últimos años. “Hay una variante de la acupuntura clásica, que es la auricultura que es la acupuntura en la oreja. Sirve bastante para el control del estrés sobre todo”.

Centro biomédico Tay Lee
Primera etapa de la Alborada mz. av. 11, avs. José María Roura y Francisco de Orellana. Para pedir cita se puede comunicar al 222-7368.

Un doctor que combina dos especialidades
El conocimiento acerca de la acupuntura lo obtuvo de su padre Pablo Chú Li, explica José Pablo Chú Lee, ginecólogo y acupunturista que atiende en la séptima etapa de la Alborada.

“Mi padre abrió este consultorio hace 33 años, aunque antes ya había pacientes. Yo atiendo en este lugar desde 1996”, indica.

José, más conocido como el doctor Chú Lee, explica que hoy la acupuntura no puede ser considerada como una medicina alternativa, sino más bien como una medicina tradicional china.

“El cuerpo tiene 3.500 puntos energéticos a lo largo del cuerpo humano y están conectados por 14 meridianos”, explica.

A través de los meridianos pasa el chi, energía vital, esto activa la acupuntura a través de las agujas.

El especialista asegura que las enfermedades como la diabetes y el insomnio obstruyen los puntos energéticos y producen dolor.

El doctor Chú Lee se lamenta de que no haya alguna institución que se dedique a la instrucción de este tipo de medicina. “Para especializarse uno lo debe hacer afuera como en Colombia, Argentina y también en Cuba”, precisa.

Según el médico, este método no se utiliza de manera frecuente en los niños, debido a que son pacientes que no siguen instrucciones y tienden a moverse. A pesar de que algunos doctores sugieren a las mujeres embarazadas evitar la acupuntura, José asegura que gracias a sus estudios en ginecología ha podido determinar qué puntos no se pueden tocar durante este periodo

Uno de los beneficiados con esta técnica es Carlos Van Isschot, quien al principio dudaba de la eficacia de esta terapia, pero debido a la insistencia de sus amigos lo intentó. Ahora lleva dos semanas en el tratamiento.

“Yo tengo una hernia en el coxis, hace dos semanas no me podía parar del dolor y la acupuntura me hizo bien. En la primera sesión sentí que estaba curado en un cuarenta por ciento y ya me podía sentar”, cuenta Carlos, que asiste una vez por semana desde la urbanización Las Cumbres.

Cada sesión cuesta $ 30, ya que combina la acupuntura con la técnica ozonoterapia.

Consultorio José Pablo Chú Lee
Séptima etapa de la Alborada, mz. 727, v. 6. Atención de lunes a viernes, previa cita al teléfono 227-4075.

Comunicación a través de manos curativas
En 1996 el grupo Oriental decidió inaugurar su centro médico integral y acupuntura médica Chinamedic, en La Garzota, detrás del restaurante de comida china Cantonés Internacional.

Este centro se especializa en el cuidado de los pacientes a través de diversas técnicas de la medicina tradicional china.

Uno de los doctores que atiende en esta clínica es Yu Hai, quien a pesar de hablar poco español se comunica a través de sus asistentes que sirven como traductores. Cerca de cinco meses le tomó especializarse en China para poder brindar este servicio en el centro.

Este médico llegó el año pasado a la ciudad y desde su consultorio atiende problemas de estrés, dolores de espalda, entre otros.

Dice que en el cuerpo hay bastantes puntos principales y la acupuntura lo que hace es estimular cada punto para aliviar los dolores. A través de un muñeco blanco, que simula el cuerpo humano, explica los distintos puntos que se encuentran en el cuerpo, así como también los canales que van a lo largo de este y recorren desde la cabeza hasta los pies.

Diariamente atiende entre 10 a 20 personas con edades que varían. He atendido a niños desde los 3 años hasta personas mayores de 95 años.

Para Yu Hai el especialista en acupuntura no debe cometer errores en el desarrollo de esta terapia, pues explica que “existen riesgos, pero el reto es que un acupunturista profesional no puede cometer fallas porque sabemos la estructura del cuerpo, su anatomía y no deberíamos fallar”.

A cada persona que acude a este centro médico se le realiza una valoración médica para que luego pueda acceder a tres tipos de terapia que pueden ser compresas calientes con medicina china, acupuntura con agujas descartables o masajes.

Cada sesión dura 15 minutos y dependiendo de la enfermedad se determinará el número de sesiones.

El doctor recomienda realizar entre 5 a 10 sesiones como máximo.

En este lugar la consulta cuesta $ 10 y por dos terapias que realice cancelan $ 12, mientras que si hacen las tres el monto asciende a $ 17.

Clínica de medicina natural integral Chinamedic
La Garzota, mz 98, v 15. Para más información llamar al 262-7844.

Ella combina la acupuntura con otras técnicas de sanación
Debido a su curiosidad, la terapeuta Sara Galarza descubrió la acupuntura. “Un día estaba investigando y me interesó esta técnica. Después me di cuenta que la acupuntura es la mejor opción para curar”.

Hace quince años llegó a la octava etapa de la Alborada. Aquí instaló un pequeño consultorio que recibe diariamente entre 10 y 15 personas.

“La acupuntura es una técnica que al paciente le resulta económica y además es menos invasiva para el cuerpo”, asevera.

Sara se lamenta de que en el Ecuador no exista aún la opción de seguir estudios relacionados con la medicina alternativa o china. “Aquí en el país no hay un aval que nos garantice ser profesionales, tenemos que salir a otros países y los conocimientos que hemos adquirido son en otros lados como Colombia y Argentina. En Cuba son dos años de estudio para especializarse. Sería bueno que haya una universidad que agrupe todo el conocimiento para evitar que haya personas que engañen a los pacientes”.

La mayoría de personas que asisten a este consultorio padece de dolores en las piernas o espaldas, además de parálisis facial.

A pesar de los buenos resultados que han visto sus pacientes con la acupuntura ella considera que debe estar acompañada de cuidados dentro de la vida diaria.

“La clave del tratamiento, además de hacerse las terapias, es que también se tenga calidad de vida sabiéndose cuidar. Entonces el método tiende a salvar para que el paciente no esté preso a una máquina”.

Pese a que nunca la han asaltado evita correr riesgos, por lo que opta por atender pacientes que sean recomendados por otro o previa llamada al 223-8316.

Cuando la visitan por primera vez examina las piezas dentales de sus pacientes, debido a que por ellos también cruzan los canales de energía.

“Uno maneja el cuerpo de forma íntegra: alma, mente y cuerpo”, enfatiza.

Cada sesión en su consultorio vale $ 10.

Los conocimientos adquiridos por la acupuntura le han permitido aplicar otras técnicas como la terapia neural y la magnoterapia. “Los puntos de acupuntura son como llaves, que a través de las agujas uno puede activar”, sostiene.

Consultorio de medicina natural Sara Galarza
Octava etapa, mz. 806, villa 10, entre la avenida Francisco Aguilera y Demetrio Aguilera. Para más información comunicarse al 223-8316.