QUITO.- El pasado 27 de septiembre, la Policía Nacional capturó en Santo Domingo de los Tsáchilas a Christian Arana Vásquez, uno de los supuestos cabecillas de una banda delictiva que intentó enviar una tonelada de cocaína desde Esmeraldas a España y que fue desarticulada el 28 de septiembre del 2011 en la llamada operación Resurgir.

Sobre Arana pesaba una orden de prisión desde la fecha en que se ejecutó la operación. Información de las autoridades lo vinculan a una organización que lideraría el mexicano Héctor de Jesús Martínez Ramírez, aún prófugo, junto con el ecuatoriano Eduardo Enrique Cedeño Cortez, quien está preso en la cárcel de Esmeraldas.

Las investigaciones, que están en el Tribunal Segundo de Garantías Penales de Esmeraldas, establecen que Arana Vásquez adquirió la propiedad, cercana al aeropuerto de Tachina, en la que se encontró enterrada la tonelada de cocaína.

El pasado 5 de octubre, diario La Hora de esa ciudad publicó una entrevista que dio Arana desde la cárcel. Cuando le preguntaron sobre su participación para conseguir la casa donde se guardó la droga, dijo: “Nunca fue de mi propiedad, siempre el dinero se me entregó por parte de Mario de la Torre (refiéndose a Mario Latorre Salazar, asesor de la presidencia), alegando que como era funcionario público no podía tener bienes a su nombre. Me pidió de favor que buscara una persona de confianza y por ello se le solicitó a la señora Gladis Vega Ávila que por favor se ubique esa propiedad a su nombre, ya que Mario de la Torre quería una propiedad cerca del aeropuerto para las veces que llegara a la provincia tener un lugar donde hospedarse” (sic).

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Arana consta aún en la nómina de empleados de la Corporación Nacional de Electricidad con el cargo de digitador en el departamento de Reclamos en la provincia de Santa Elena. Expresó que no puede probar cómo recibió $ 60 mil de Latorre, pero que cuenta con documentos en los que consta su relación con el asesor presidencial.

En la entrevista responsabilizó de su integridad a Latorre: “Hago responsable por cualquier situación que me ocurra… La única persona responsable será Mario Francisco Fernando de la Torre, porque quieren callarme para que el pueblo no sepa la verdad, cómo se financia y de dónde va a salir su financiamiento del proyecto que tiene para ser asambleísta” (sic).

Desde la semana pasada, este Diario trató de consultar a Mario Latorre sobre las declaraciones del detenido, pero no hubo una respuesta en su oficina, en la Presidencia de la República.

El año pasado, Arana, aparentemente, habría llegado a Esmeraldas para hacer trabajos políticos a favor de la consulta popular con Alianza PAIS. Según declaraciones de Fabricio Cedeño Cortez, el hermano y abogado defensor de Eduardo Cedeño (principal implicado en el caso de narcotráfico en el Ecuador), a diferentes medios de esa provincia a fines de agosto, Arana es un personaje cercano a PAIS en esa provincia.

“Aquí hubo un delegado al Consejo Electoral..., Christian Arana Vásquez, enviado por Mario Latorre desde la Presidencia de la República; el gobernador de la provincia también tiene conocimiento de quién es”, expresa Cedeño.

La investigación del caso Resurgir tiene sus antecedentes en la Policía de Barcelona, España, que lo conoció desde el 2010, cuando descubrió que un grupo de ecuatorianos, con auspicio de un cartel mexicano, intentaba introducir droga en ese país. Entonces las autoridades catalanas ordenaron la intervención de los teléfonos de los involucrados en España, quienes se comunicaban con funcionarios de la provincia de Esmeraldas, de acuerdo con las indagaciones de los agentes.

Allí se captaron varias intervenciones telefónicas en las que se evidenció que Arana habría sido el encargado de conectar a Eduardo Cedeño con el jefe de Policía de la provincia, coronel Galo Carrera Vizuete, quien fue sentenciado a seis años de reclusión mayor extraordinaria y al pago de 29.200 dólares tras ser vinculado a ese caso.

Arana, en su entrevista a La Hora, niega cualquier relación con el exjefe de Policía y con el propio Cedeño. “No sé por qué se ensañaron con unas personas que no tienen nada que ver con este asunto, como el coronel Carrera. A Cedeño lo conocí por disposición de la Presidencia de la República, como un colaborador político, un empresario joven y digno de admirar. Si una persona pudo ser condenada por amistad que es el vínculo que se le daba al coronel Carrera y Cedeño, entonces pidamos que más de la mitad de Esmeraldas también sea puesta en prisión por tener amistad”.