"No celebro los goles porque estoy un poco triste. En el club, saben porqué". Esa frase, dicha por el delantero del Real Madrid, el portugués Cristiano Ronaldo, fue el detonante para que se elaboren varias hipótesis sobre el futuro del jugador con los merengues y los motivos para que no celebrara su último doblete en la Liga española.

Desde quedarse sin la designación como Mejor Jugador de la Temporada pasada en el fútbol europeo -se eligió a Andrés Iniesta del Barcelona- y hasta deseos de irse a otro equipo, forman parte del repertorio de causas que tendría Cristiano, un deportista conocido por una gran ambición y un carácter ganador a prueba de bombas, que aspira siempre a ser el mejor y al que no le valen los segundos o terceros puestos.

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Desde que se llevó el Balón de Oro al mejor jugador de 2008, cuando vestía los colores del Manchester United inglés, la estrella lusa se ha visto eclipsada por el otro astro mundial, el argentino Lionel Messi (Barcelona), que se llevó la pelota dorada al mejor futbolista del momento en 2009, 2010 y 2011.

La prensa española señaló el lunes que Cristiano se reunió con el presidente del club, Florentino Pérez, y con otro alto directivo para comunicarles su mal momento anímico, pero sin dar tampoco muchos detalles.

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Otra hipótesis es la de un posible deterioro de la relación con otros jugadores del vestuario que hasta ahora formaban parte de su núcleo más cercano, como el brasileño Marcelo.

Cristiano, ¿un dejavú de Di Stéfano?
Alfredo di Stéfano llamó a la puerta de su presidente Santiago Bernabéu. El astro del Real Madrid estaba apesadumbrado. Triste. Molesto. Disconforme con los planteamientos tácticos de su entrenador Miguel Muñoz.

Corría el año 1964 y el Madrid acababa de hincar la rodilla en la final de la Copa de Europa. El Inter de Milán de Helenio Herrera había destronado por 3-1 al cinco veces campeón continental.

Aquella derrota en Viena marcó el final de la época más gloriosa del club español. Di Stéfano jamás volvió a vestir la camiseta blanca en un partido oficial.

Las relaciones entre Bernabéu y Di Stéfano venían frías desde hacía un tiempo. Las famosas "santiaguinas", broncas que dedicaba el presidente al vestuario cuando no le gustaba el juego del equipo, eran cada vez más habituales.

Pero aquella queja fue la gota que colmó el vaso. Bernabéu traspasó al ídolo del madridismo al Espanyol de Barcelona y ratificó a Muñoz en el banquillo. Nadie levantó la voz. Nadie cuestionó la decisión. La mayor leyenda del Madrid salió del club por la puerta de atrás.

La lección que aprendió Di Stéfano entonces podría repetirse casi 50 años después con Cristiano Ronaldo.

Lacónico en sus respuestas ante los medios de comunicación, Cristiano se negó a especificar las causas de su tristeza, que para el español promedio son inexplicables.

En medio de la peor tempestad económica de la historia reciente en el país ibérico y con un 25% de la población sin empleo, se entiende que un jugador que cobra casi 15 millones de dólares por temporada sólo por vincularse al equipo, que golpea el balón como los ángeles, que es un ídolo mundial y que sale con una espectacular modelo, debería estar saltando de alegría.

El contrato de Cristiano finaliza en 2015 y se especula con que el portugués anda molesto porque el club no le ha ofrecido una renovación al alza. Para evitar un incendio todavía mayor, Cristiano precisó a través de las redes sociales que su tristeza no venía motivada por el dinero. Que no es un problema económico.

Se comenta que no se habla con el brasileño Marcelo, el que era su mejor amigo de la plantilla, al que no le perdona que dijera en una entrevista que el portero Iker Casillas se merecía el Balón de Oro.

Se habla que Casillas y Cristiano no terminan de congeniar y que el vestuario está dividido entre españoles y portugueses. Se dicen muchas cosas en la prensa española, pero nadie conoce a ciencia cierta la verdadera pena que atenaza al astro portugués.

El portugués ha cumplido con títulos y centenares de goles. Jugador con ego, odiado y admirado por igual, pero siempre dispuesto a superarse, Cristiano ha protagonizado en estos años un espectacular duelo con Messi por entrar al olimpo de los más grandes del fútbol.

"Cristiano es como una novia"
Es cierto que la siempre difícil afición madridista no le pasa ni una. El Bernabéu es un estadio único en el mundo. Es capaz de aplaudir a un jugador rival y silbar a la estrella de su equipo en el mismo partido.

También es verdad que el trato que recibe un canterano como Casillas no es el mismo que el hincha blanco dispensa a Cristiano. Un aficionado del Madrid lo definió de la siguiente forma al hablar ante las cámaras de televisión: "Para nosotros, Casillas es como un hijo. Cristiano es más bien la novia. Le queremos mucho, pero no se le perdona todo".

Así que Cristiano se rencontrará con su público el próximo martes 18 en el duelo de la Liga de Campeones contra el Manchester City. Es una incógnita si obtendrá ese ansiado cariño de la grada o el estadio dictará sentencia en forma de "santiaguina".

Quizá para entonces, el portugués haya encontrado la felicidad y las aguas bajen más templadas. Pero Cristiano debería recordar que el Real Madrid siempre situó la institución por encima de las preferencias y egos de sus mejores futbolistas.

Si Di Stéfano salió del club sin honores, Cristiano también podría hacerlo.

Opiniones sobre la tristeza del portugués

Cristiano Ronaldo: "Que me sienta triste y haya expresado mi tristeza ha creado un gran revuelo. Soy acusado de querer más dinero, pero un día se verá que éste no es el caso".

Lionel Messi: "Es una cosa que dijo él, y yo no tengo nada que ver".

Álvaro Arbeloa, jugador del Real Madrid: "Todo el mundo tiene derecho a estar triste, aunque seas Cristiano Ronaldo. El dinero no da la felicidad, somos personas, y evidentemente estará pasando por un momento malo. No tiene que preocuparse de la situación económica como le pasa a muchos españoles pero tiene otras cosas de las que preocuparse".

Joseph Blatter, presidente de la FIFA:
"Cristiano quiere ser un general en la cancha, mandar, decir 'aquí estoy yo'".

Legendario futbolista portugués, Paulo Futre: "Hay que estar dentro de Cristiano. Es un tema muy personal, pero me inclino porque esté triste por no ganar el premio de la UEFA. Puede ser por ahí".