El presidente de la Corte Nacional de Justicia, Carlos Ramírez, negó la extradición de Aliaksandr Barankov, un exoficial de Bielorrusia que asegura tener información sobre casos de corrupción del gobierno de Alexander Lukashenko, quien pidió su extradición.

En una providencia emitida la tarde de ayer, Ramírez dispuso la liberación inmediata del exoficial y le devolvió el estatus de refugiado. Para ello, la próxima semana Barankov se reunirá con la Comisión de Verificación de la Cancillería, y de los ministerios del Interior y de Justicia para la ratificación de su condición de refugiado.

A inicios de semana, el abogado del bielorruso Fernando Lara dijo a este Diario que si se da paso a la devolución de Barankov, el Estado ecuatoriano caería en una contradicción al no medir con la misma vara el caso de Julian Assange (a quien otorgó asilo diplomático) y el de su defendido, a quien calificó como perseguido político.

Explicó que el presidente de Bielorrusia perseguía al exoficial porque él formaba parte de una unidad anticorrupción y descubrió actos ilegales de gente allegada al mandatario Alexandr Lukashenko (en el poder desde 1994). Detectó un desvío de petróleo del oleoducto que cruza Bielorrusia y que dejaba grandes ganancias ($ 625.000 diarios).