Lenin Moreno no extrañará a los asambleístas del oficialismo cuando deje, en pocos meses, la Vicepresidencia de la República, pero celebrará verlos en otras facetas de la vida.

Su discurso, a manera de despedida, fue uno de los más aplaudidos ayer en la Asamblea Nacional.

Moreno dijo que su lucha más importante, la misión humanitaria Manuela Espejo, que ofrece ayuda técnica a personas con discapacidad, “continuará hasta el final”.

El vicepresidente conminó a todos los que se han “extraviado” de la revolución ciudadana a que regresen, aunque se hayan equivocado, dijo mirando a los asambleístas. Esa actitud no la compartió el presidente Rafael Correa, quien luego expresó de forma sarcástica que “en los traidores sí se puede confiar ya que nunca cambian”.

Publicidad

El segundo mandatario indicó que aún hay 55.660 personas con discapacidad que deben recibir la atención que se ha dado a las demás; 70.000 no requieren ayudas técnicas. Recalcó que se han entregado 14.479 bonos Joaquín Gallegos Lara de ayuda a las madres que cuidan a hijos con discapacidad severa, pero que aún hay 3.192 personas a las que no les llega.

También hay 3.000 personas con enfermedades catastróficas raras a quienes se debe llegar y 1.000 menores que viven con VIH que deben recibir el bono, indicó.

Respecto al tamizaje neonatal (examen al recién nacido), indicó que desde diciembre del 2011 hasta el jueves pasado, 149.643 niños han sido revisados.

En materia de inclusión, el vicepresidente indicó que aún faltan unas 18.000 personas con discapacidad por involucrarse en los trabajos de las empresas. Hasta el pasado mes de julio ya se había incluido a 51.645 personas. Y agregó que falta que todos los pequeños artistas tengan un lugar donde expresarse.

Moreno también celebró la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de cerrar la página de las firmas falsas y darle la oportunidad a los partidos y movimientos políticos para que las recolecten. “Se puede cambiar el pasado no permitiendo que influya en el presente y en el futuro”.