Había transcurrido tanto tiempo que ya no recordaba cuándo había marcado su último gol. El domingo anterior Pablo Palacios volvió a una vieja costumbre: festejar anotaciones. Convirtió dos en la remontada de Emelec, que caía 2-0 ante Técnico Universitario, pero al final venció 2-3 (el otro tanto fue de Luciano Figueroa).