¡Qué gusto! ¡Qué alegría ver cómo nuestros ciudadanos progresan y mejoran su estatus económico y social!
Actualmente muchos ciudadanos se compran residencias lujosas, con piscinas incluidas en alguno de los balnearios de nuestra costa ecuatoriana. Otros, que han tenido residencias, por ejemplo en Ballenita, ahora han subido un poquito más en la carretera y hoy están por Punta Barandúa o Punta Blanca; de barrios casi modestos, ahora poseen mansiones en la aristocrática “pelucolandia”. Algunos con hijas en buenos colegios de Guayaquil, ahora van a Suiza. ¡Qué bueno que es el progreso!
Publicidad
También los concursos para posiciones neurálgicas para el país son ahora ganados por candidatos que gracias a su “dedicación, sumisión y servilismo” se hacen acreedores a los máximos puntajes.
¡Y así, la revolución avanza!, ¡qué orgullo y qué ejemplo para las próximas generaciones!
Publicidad
Lourdes Meloni de Rojas,
ama de casa, Guayaquil