El negocio culinario en Guayaquil se expande de la mano de franquicias extranjeras y cadenas locales con una oferta variada de platos que incluyen comida rápida, típica y étnica. Según empresarios, aun con la creciente competencia, los negocios pueden conquistar nuevos nichos y acercar otras marcas a los clientes.
Con esos objetivos las empresas de comida optan por inversiones desde $ 30 mil hasta unos $ 500 mil para la creación o expansión de sus marcas.
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Corporación El Rosado, por ejemplo, hasta este mes abrió dos locales de Carl’s Jr. y para finales del año tendrán la apertura de cuatro más.
Martín Schwartz, director de la división de entretenimiento de la corporación, comenta que la expansión de locales de comida es una tendencia latinoamericana, pues cada vez se cocina menos en casa y las personas comen fuera como mínimo dos veces por semana.
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La inversión de la empresa, indica, es de unos $ 500 mil por local y apunta a centros comerciales como una forma complementaria a sus otros espacios.
Schwartz asegura que Carl’s Jr. busca ser un restaurante de comida de servicio rápido, pero preparada al momento y con alimentos frescos.
Otra franquicia que llegó recientemente a Ecuador es Quiznos, un negocio de origen californiano que vende sándwiches, sopas y ensaladas.
Édison Tobar, administrador del local en el City Mall, comenta que la marca arrancó en Quito en el segundo semestre del 2011 y en noviembre llegó a Guayaquil. El próximo mes abrirán su segundo local, en la av. 9 de Octubre.
La propuesta, explica Tobar, tiene como principales consumidores a los oficinistas y usuarios que quieran comida rápida, pero variada. La competencia en Guayaquil, enfatiza, es poca, pues la carta más parecida es la de la estadounidense Subway.
El Sabrosón, que vende sánduches de chancho y pavo, es otra marca que ha conseguido posicionarse en centros comerciales. Su primer espacio está en City Mall. Ellos abrieron en noviembre del año pasado.
José Luis Ochoa, director de proyectos de la consultora APL Global Consulting, dice que la inversión para entrar en un centro comercial puede estar entre los $ 80 mil y $ 90 mil. Refiere que apostar a esos espacios tiene como ventaja tener un público en lugar cerrado. Una de las desventajas es que cada vez hay menos espacios para negocios nuevos.
Sin embargo, al menos nueve marcas más han logrado entrar a los malls. El crecimiento también acompaña a los locales ubicados en avenidas.
Elías Elghoal, propietario de la cafetería Cedro del Líbano, en Guayacanes y Víctor Emilio Estrada, invirtió $ 300 mil para comprar una casa, remodelarla y adecuarla para hacer una variedad de platos árabes.
Menciona que desde su apertura, el 1 de marzo, tiene un promedio de 130 clientes diarios, cantidad que resulta suficiente para recuperar su inversión. Con esa experiencia está en sus planes construir un nuevo local frente al Omnihospital, donde ya tiene un terreno.
Solo en Urdesa se han abierto unos nueve locales más. Otro de ellos es Wally’s, un sitio de hamburguesas que tiene como objetivo captar a los visitantes de los bares. En sus planes está abrir tres locales más en Samborondón, Quevedo y Quito.
Chicho’s, un lugar de comida tex mex, también ha invertido en posicionarse en el mercado. Ellos gastaron unos $ 30 mil en ampliar y mover su negocio.
Cifras
$ 500
mil puede costar la compra y adaptación de un local de comida.
$ 90
mil es el valor promedio para instalar un negocio de comidas en un mall.