Las lluvias de hasta doce horas que cayeron este fin de semana en el Litoral dejan hasta el momento una desaparecida en Esmeraldas y afectaciones en otras provincias, por las inundaciones.

Hasta ayer no se encontraba el cuerpo de Dayana Nazareno Valencia, una niña de 11 años que fue arrastrada por las aguas del río Guayllabamba, en el cantón Quinindé, Esmeraldas.

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El suceso ocurrió cuando la menor, junto con otros familiares fueron a bañarse al río aprovechando el feriado, pero repentinamente este aumentó su caudal y la arrastró.

En tanto, en Machala, a casi un metro llegaron las aguas lluvias en las casas, locales y calles, tras 8 horas de fuertes precipitaciones desde las 20:00 del sábado hasta las 04:00 de ayer. El sistema de alcantarillado no sirvió en la evacuación del agua.

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Solo en las calles Marcel Laniado, 10 de Agosto, Guayas, Vela, Palmeras, Rocafuerte y 25 de Junio, el agua estancada alcanzó una altura de poco más de 80 centímetros. Ayer, varias personas trataban de sacar el agua con baldes y escobas.

En el barrio Urseza 2, Saúl Cuenca, de 67 años, contó que su casa de caña quedó en riesgo al provocarse un asentamiento en las bases. “Desde la madrugada no dormí porque temía que se caiga mi casa. Mis hijos no pueden salir”, dijo.

Un canal abierto en el barrio El Condado, al norte, colapsó la madrugada de ayer, dejando inundados a unos cinco barrios que están en los alrededores. Las familias dijeron que los patios y habitaciones de sus casas estaban llenas de agua.

Marco Reinoso, coordinador provincial de la Secretaría de Gestión de Riesgos, dijo que la causa del desbordamiento del canal es porque la alcantarilla estaba tapada con basura y maderas. Hasta el mediodía no se hacían trabajos de limpieza.

En los cantones Pasaje, El Guabo, Santa Rosa y en la parte alta de la provincia de El Oro cayeron lluvias similares pero no se reportaron averías en las vías. La madrugada de ayer se incrementó el caudal del río Jubones que atraviesa por bananeras de Pasaje y El Guabo, pero agricultores afirmaron que no hubo daños.

En Playas (Guayas), en cambio, hubo doce horas de lluvias, desde las 21:00 del sábado hasta las 09:00 de ayer.

Las calles, casas y locales se inundaron pero las aguas comenzaron a bajar desde el mediodía. En algunos sitios se requirieron bombas para evacuar el agua.

En algunas casas, las familias sacaron sus enseres y se trasladaron adonde vecinos o familiares que viven en lugares más altos. “Fue la lluvia más fuerte del año”, afirmó Julio Chalén, del barrio Durán, uno de los diez más afectados.