El presidente Rafael Correa en su enlace sabatino volvió a criticar la gestión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y anunció que solicitará cuentas y explicaciones por las “barbaridades que hicieron” al intervenir descaradamente en el juicio interpuesto por él en contra de EL UNIVERSO, por injurias.

“Ya les vamos a exigir, si son los campeones de los derechos humanos y libertad de expresión, transparencia y que transparenten sus propias sesiones. Un poquito de coherencia burocracia internacional, un poquito de coherencia...”.

Dos días antes hizo lo mismo el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, en la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) calificando a la CIDH de un “ente inquisidor de los estados”.

A Patiño se sumó el embajador permanente de Venezuela ante este organismo, Roy Chaderton, quien se solidarizó con Patiño y admitió públicamente que su país apoyó “hace años” la candidatura del chileno José Miguel Insulza como secretario general de la OEA a cambio de que este buscara la salida del secretario ejecutivo de la CIDH, Santiago Canton.

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Canton es quien firma las comunicaciones o peticiones de información que la CIDH remite a los estados miembros de la OEA cuando se presentan solicitudes de medidas cautelares, como ocurrió en el caso EL UNIVERSO.

“Hace años, en una reunión que hubo en una residencia de Venezuela en la OEA, el secretario general se comprometió a prescindir de los servicios del señor Santiago Canton por sus características especiales, y a cambio Venezuela le dio un apoyo y bueno, ese apoyo valió un voto”, reveló Chaderton, quien de inmediato recordó que “como ganó por un voto el señor Insulza, podríamos pensar que de alguna manera las gestiones que hicimos en su momento, más nuestro voto propio (lo) ayudaron”.

Se refería a la votación para nuevo secretario general de la OEA en el 2005, cuando Insulza logró el puesto tras una estrecha carrera y varios empates con el mexicano Luis Ernesto Derbez. “Creo que hoy me arrepiento, quizás habría sido mejor apoyar al mexicano Derbez”, dijo Chaderton, quien recordó que “posteriormente esas promesas se renovaron”.

Insulza fue reelegido por otros cinco años en el 2010.

“Reconozco que Insulza ha hecho su esfuerzo, pero desafortunadamente no ha tenido la fuerza para hacerlo, lo máximo que logró fue que el señor Canton renunciase y en efecto renunció en marzo del 2011, renuncia que será efectiva a partir de enero del 2013”, relató Chaderton en referencia a la decisión del argentino de abandonar la secretaría ejecutiva de la CIDH tras más de una década al frente del organismo.

El embajador de Venezuela calificó a Canton como “una persona que ha contribuido de manera desastrosa a desorganizar el Sistema Interamericano de Derechos Humanos”.

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En Washington, Patiño también se quejó de la secretaría que Canton dirige, pues aseguró que esta “remitió adulterada, disminuida, cortada, la solicitud de las medidas cautelares (pedida por EL UNIVERSO)”.

A su turno, el embajador permanente de Panamá ante la OEA, Guillermo Cochez, puso a Patiño de testigo de la confesión que hacía al frente de todos el embajador venezolano.

“Lamentablemente hoy (el jueves) hemos sido testigo y usted también señor ministro (Patiño) de una confesión un poco extraña de las presiones que un gobierno (Caracas) hizo para remover al secretario ejecutivo de la CIDH. Realmente he quedado un poco preocupado por eso porque creí que todos sentíamos respeto por el trabajo que hace la Comisión”.

“Ciertamente, a veces no nos gusta los informes de la CIDH, pero lo que está fuera de toda discusión es la seriedad y eficacia de su gestión. No podemos aceptar, señor ministro (dirigiéndose a Patiño) que somos peones de los intereses económicos o de los Estados Unidos porque nosotros somos países independientes y soberanos”, mencionó Cochez.

Y agregó: “...Que la Comisión es manipulada a espaldas nuestras, creo que no podemos aceptar ese argumento porque estaríamos convalidando algo, primero que no es cierto y segundo, estaríamos aceptando que no somos capaces de defender nuestros intereses frente a la independencia del Sistema Interamericano de DD.HH.”.