En distintas ciudades del país se realizaron ayer varias celebraciones por el Día de los Reyes. En Riobamba, por ejemplo, hubo dos tradicionales pases del Niño Rey de Reyes.
Esta ciudad encierra una gama de expresiones en los diversos campos de hecho folclórico y popular. Ayer ratificó su ancestro histórico y la riqueza de su acervo cultural con este desfile, que fue el centro de atracción de propios y extraños.
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Aquí los festejos fueron en homenaje a la Sagrada Imagen que está esculpida en madera y es contemporánea con otras imágenes célebres de la provincia de Chimborazo, como El Señor del Buen Suceso (patrono de Riobamba) y la Virgen de las Nieves de Balbanera.
La peregrinación se inició a las 09:00 desde el oratorio hasta la iglesia de los padres franciscanos. Mientras que a las 11:00 se efectuó el Pase del Niño. Más de cien comparsas desfilaron por las calles de la ciudad, las cuales recorrieron aproximadamente 20 cuadras.
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Mientras, en Quinindé (Esmeraldas), decenas de familias participaron de los festejos por este día. Entre los creyentes estuvo Luz del Alba Klínger, quien untó su cuerpo con aceite y ceniza de balsa para que su piel canela se vuelva completamente negra.
Ella asistió ayer a la caminata por el centro de Quinindé alabando a los Reyes Magos en el último día de celebración, que en este cantón se lo hace con fuegos artificiales, bailes, cánticos, encuentros deportivos, comilonas y otras actividades.
Mientras que Glenda Paredes hizo las veces de prioste, en lo que en Quinindé se conoce como las fiestas de los Reyes Magos. Exequiel Chimbay recordó que la idea de celebrar estas fiestas nació en 1990 y aclaró que se trata de una tradición netamente religiosa que celebra la llegada de los Reyes Magos al nacimiento del Niño Jesús.
Chimbay dijo que estas celebraciones las realizaban inicialmente en su natal Azogues, donde es “una fiesta muy popular”, y junto con su familia decidió hacerla también en esta ciudad, donde tuvo amplia acogida por parte de la gente.
Entre las actividades también estuvieron los festivales gastronómicos, en los que la costumbre es ceder comida unos a otros sin ningún costo.
En Santa Ana de Manabí, ayer se realizó la tradicional bajada de los Reyes Magos. El festejo comenzó en la mañana con la salida del tradicional diablo, que recorre las calles en busca de un Niño Jesús para llevárselo, mientras que otros se disfrazan de ángeles para agarrarlo.
“Participa casi todo el pueblo y el festejo se extiende hasta la noche, cuando los Reyes llegan hasta donde está el Niño”, explicó Liliana Mora, habitante.
El Día de Reyes también se celebró en Puerto Bolívar, en El Oro. En la Casa de la Cultura, anoche se preveía la realización de un festival infantil de canto. Esta actividad se realizó en el Muelle Cultural, con la participación de los alumnos de una academia de canto.