En un sector marginal de Guayaquil, en una rústica vivienda de caña por la que sus padres pagan $ 30 de renta cada mes, vive la menor que el pasado 28 de septiembre ¬a través de su madre¬ denunció que fue violada supuestamente por Jorge Glas Viejó, quien aparecía como director del centro educativo Hans Christian Andersen.

Al momento, según el único eco realizado en una maternidad de Guayaquil, el embarazo ya se acerca a los cinco meses. Además, reveló que nacerá un varón para quien ¬con la ropa que conocidos y vecinos le están regalando¬ la pequeña ya está preparando su ajuar.

Ella tiene 13 años y, según la denuncia que sus familiares presentaron en la Fiscalía adjunta a la Policía Judicial (PJ), habría sido abusada por Glas Viejó desde este año. La última vez que la llevó al motel Mansión, que está cerca del centro educativo (km 8 de la vía a Daule), habría sido en agosto.

Publicidad

Su madre, una mujer humilde que al momento está desempleada, pues fue despedida de un puesto que tenía en el mismo centro de estudios y que tiene un hijo de 8 años, comenta: “A la niña no le importó que tiene las piernas hinchadas y apenas le regalaron la ropita de bebé se la puso a lavar sola, y no me dejó que la ayudara...”.

La mujer también cuenta que al momento ve a su hija tranquila. Pese a que la violación ha sido una desgracia para la familia, ella no reniega de traer al niño al mundo. Recibe con amor y sonrisa las pocas prendas que le han llevado a regalar.

Cuando ha transcurrido algo más de un mes desde que se denunció la violación, la menor con ayuda de una psicóloga y de sus padres intenta olvidar toda la pesadilla que sufrió cuando Glas habría abusado de ella. Él ¬sostiene su madre¬ la sacaba con engaños de la escuela para supuestamente llevarla a realizarle chequeos médicos por un problema visual que tiene la chica, pero lo que el director hacía era ir a un motel.

Publicidad

Publicidad

“Me siento bien, pero se me mueve mucho (el feto) y más aún cuando duermo en las noches..., la verdad casi no me deja dormir...”, comenta la menor, mientras pasa las pequeñas manos por su abultado vientre.

Con los consejos y cuidados de su madre, la chica acude cada mes a las visitas con el ginecólogo, además en casa intenta darle una buena alimentación, pero no siempre tienen con qué comprar. “Yo le digo que el niño no tiene la culpa de lo que pasó, y que solo debe de darle cariño y amor, nada más que lo debe de querer como si fuera un hermanito...”, dice la mamá algo compungida, porque el abuso que sufrió su hija no solo terminó en embarazo, sino que destruyó a su familia: ella perdió el empleo y sus dos hijos la posibilidad de educarse, pues enseguida fueron expulsados del plantel que dirigía Glas Viejó.

Publicidad

Después de la denuncia la Dirección de Estudios del Guayas comunicó ¬en una rueda de prensa¬ que había intervenido el plantel y comprobado que Glas Viejó no figuraba como el director que decía ser, pues no constaba en el libro maestro de la entidad estatal. Después de eso, que sucedió a principios de octubre, no se ha conocido ninguna otra novedad de las autoridades educativas sobre la investigación que realizan.

La madre, por su parte, asegura que aún espera que las autoridades de educación le notifiquen sobre la supuesta reincorporación al plantel de los menores que habían sido expulsados por Glas Viejó. Tampoco le han comunicado dónde puede llevarlos a estudiar, sobre todo ¬dice¬ al niño de 8 años, víctima indirecta del hecho.

“Salieron más que todo por el rechazo que iban a recibir y eso no lo iba permitir... Ahora solo quiero que me ayuden a conseguir una escuela para que mi otro hijo estudie, ya que la niña no lo puede hacer hasta que salga de la barriga (dé a luz)”, sostiene la mujer que al momento ayuda a su esposo, quien es albañil, realizando costuras en la casa de caña que alquilan.

Cuando se refiere al supuesto abusador, ella dice: “Así sea el padre de un ministro (Jorge Glas Espinel), él debe de pagar porque la ley debe ser para todos...”. Ahora, como ciudadana, que la Policía y la Gobernación del Guayas coloquen en la lista de los ‘más buscados’ a Jorge Glas Viejó, cuyo caso está estancado en la Fiscalía del Guayas. Recién el próximo 10 de noviembre se realizará el reconocimiento de los hechos.

Publicidad