Veintidós audiencias correspondientes a dos de las tres salas penales de la Corte de Justicia del Guayas no se efectuaron entre el viernes 16 de septiembre, cuando se instaló la audiencia de segunda instancia por el juicio a EL UNIVERSO y el martes 20, día en que se reinstaló la diligencia para conocer el veredicto.
En esos tres días, cuatro de las audiencias fallidas estaban en la agenda de la Segunda Sala, que tramitó la querella puesta por el presidente Rafael Correa, y dieciocho en la Tercera Sala, que quedó incompleta porque el Consejo de la Judicatura Transitorio (CJT) resolvió que el conjuez Guillermo Freire, quien la integraba desde el 1 de agosto pasado, pase al tribunal que ratificó el fallo de primera instancia en favor del demandante, el presidente Correa.
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A Freire le sorprendió su designación. “A mí me llamaron por teléfono anoche del Consejo y hoy (viernes 16) en la mañana lo vi por televisión al doctor Fernando Yávar (vocal del CJT) hablando sobre mi encargo”. A las 08:30 llegó a trabajar en la Tercera Sala, que tenía previstas seis audiencias para ese día. Luego fue a la Secretaría de la Segunda Sala “a ver si llegó la acción de personal (notificación por escrito)”, para ocupar el puesto que había dejado el juez Primo Díaz Garaycoa en la Segunda Sala.
Este último había renunciado el día anterior, según dijo, en desacuerdo con la actuación de sus colegas de la Sala, Henry Morán, Hellen Mantilla (quien tenía una semana en el cargo) y Monfilio Serrano (quien lo reemplazó por dos días). Ellos decidieron adelantar la fecha de la audiencia.
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Mientras Freire regresaba a su oficina, Díaz llegaba a la Secretaría para saber si fue aceptada su dimisión. Le respondieron que a primera hora había llegado la respuesta: el Consejo aceptó su renuncia y de inmediato designó a Freire.
A las 09:00 llegó la notificación de Freire y una hora después fue a la audiencia de este Diario que duró hasta las 22:00 (que se reinstaló el martes 20). La Tercera Sala, ya sin Freire, dejó de atender las audiencias previstas para ese día.
A diferencia de los otros juzgadores que pasaron por esta Sala, como Morán, Mantilla, Serrano y otros, Freire no resultó designado por un sorteo, sino directamente.
Yávar afirmó que a Freire le correspondía asumir “en aplicación de la resolución Nº 50 del Consejo de la Judicatura” y por tratarse de un caso de “ausencia definitiva (de Díaz)”.
Recordó que antes de la vigencia del actual Código Orgánico de la Función Judicial cada juez tenía su propio conjuez, y que Freire era el de María Leonor Jiménez, presidenta de la Corte del Guayas.
Jiménez fue parte de la Segunda Sala en el 2009. Pero ella aclaró que con la aprobación del nuevo Código, en marzo de ese año, se derogó la Ley Orgánica de la Función Judicial y con ello la figura de reemplazos directos dejó de existir, “más bien dispone sorteos para llenar las vacantes”.
La disposición de la Judicatura para reemplazar a Freire en la Tercera Sala no fue tan ágil como su designación en la Segunda, según quejas de abogados y usuarios de la Corte. Recién el pasado miércoles por la tarde se integraron a la Tercera Sala Stevie Gamboa, que antes había pedido salir de la Segunda Sala, y Vicente Salazar, que reemplazó al destituido Faustino Castro. Esa tarde se volvieron a realizar audiencias, pero dieciocho juzgamientos por casos de robo, narcotráfico, entre otros ya se habían suspendido.
Otras cuatro audiencias por casos similares también fallaron en la Segunda Sala. Freire dijo que el lunes pasado trabajaron a puerta cerrada.
El martes, tras dictar sentencia en el juicio contra este Diario, ese tribunal resolvió tres audiencias más.
El jefe de Estado volvió a insistir el sábado pasado, durante su enlace desde Nueva York, en que esos cambios no los propició él, sino la defensa del periódico: “Les debe haber llegado la noticia de que cuatro jueces distintos en primera instancia manejaron el proceso. La prensa manipuló diciendo que Correa estaba cambiando los jueces hasta encontrar el juez que se someta a sus presiones... No era yo quien recusaba, era Diario EL UNIVERSO”.
Para Correa y sus abogados, las recusaciones buscaban dilatar el proceso. Según la defensa del Diario, los escritos presentados en la primera fase obedecían a la lentitud de los magistrados para contestar a sus escritos, entre esos los pedidos de pruebas. Así lo expusieron el día de la audiencia los juristas Xavier Zavala, defensor de EL UNIVERSO, y Mónica Vargas, abogada de los directivos Carlos, César y Nicolás Pérez.
Jorge Alvear, quien defiende a otro de los acusados, Emilio Palacio, señaló que en su momento presentaron quejas por la designación de jueces que no cumplen requisitos para estar en el banco de elegibles.
Alvear presentará mañana el recurso de casación a la sentencia que la Segunda Sala emitió el martes pasado, con dos de tres votos de los jueces. El pedido consiste en que la Corte Nacional de Justicia revise si hubo violaciones dentro del proceso y emita un nuevo fallo, para lo cual debe convocar a los solicitantes a una audiencia de sustentación.
Alvear remarca que la defensa de los querellados por Correa, sentenciados a tres años de cárcel y al pago de $ 40 millones, nunca estuvo de acuerdo con los cambios de jueces para este caso en ninguna de las dos instancias.
En la primera no hubo sorteos públicos ni se atendieron los pedidos de estar presentes al momento de su designación. En la segunda ya hubo sorteos pero los elegibles no cumplían requisitos para ser conjueces, recordó Vargas en la audiencia del viernes. Correa se quejó de que hubo un intento de impugnar a los jueces que finalmente ratificaron el fallo a su favor.
Periodo de prueba
Hoy termina el plazo de siete días que el Consejo de la Judicatura Transitorio (CJT) dio para recibir pruebas dentro del expediente abierto a María Leonor Jiménez, presidenta de la Corte Provincial de Justicia del Guayas.
Decisión
Luego de que el CJT evalúe las pruebas aportadas por Jiménez, decidirá si la suspende o no del cargo.
La denuncia
El CJT acogió una denuncia de un comerciante residente en Quito por una nota periodística en la que Jiménez habla de ‘jueces golondrinas’. Según el denunciante, Víctor Hugo Proaño, la jueza se refiere al juez Juan Paredes, que sentenció a este Diario.
Examen
Dentro de las pruebas, Jiménez pidió un peritaje lingüístico sobre la nota y presentó testimonios a favor.