Una familia de cinco miembros quedó desmembrada producto de un invierno que rebasa los límites en el Oriente y que se ha presentado inusualmente en el Austro. Los cinco fueron arrastrados por la creciente, en el oeste de Cuenca. El padre y su hijo lograron salvarse; un bebé de 10 meses y su hermana de 13 años fueron hallados muertos; la madre está desaparecida en el río Tomebamba.
Estas tres víctimas se suman a otras siete que desde el 1 de julio se han registrado en Morona Santiago y Zamora Chinchipe, producto de deslaves y crecientes de ríos por las lluvias.
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La tragedia de Cuenca se suscitó en la mañana de ayer, en el sitio Llaviucu, del sector El Cajas. A eso de las 07:00, la familia Fernández Gutama transportaba leche hacia la carretera. Cuando cruzaban por un rústico puente peatonal, una correntada rebasó el viaducto y se llevó a los dos adultos y tres menores. El padre de familia, Juan Carlos Fernández, de 35 años, logró sostenerse de una roca y alcanzó la orilla. Su hijo Mateo, de 10 años, hizo lo mismo unos metros más abajo.
“Cuando cruzábamos el puente con una cantarilla (recipiente) de leche vino una ola y nos botó al río”, dijo entre lágrimas el padre de familia, mientras miraba desconsolado el correntoso río que arrasó a su Orfelina Gutama, a su hija Luisa Fernández Gutama y a su bebé de 10 meses de nacido. Este último quedó atrapado entre la vegetación y fue rescatado, muerto, media hora después por miembros de la Policía.
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Desde ese momento, unos 40 miembros del Cuerpo de Bomberos hicieron un operativo de búsqueda, que a las 14:30 logró localizar el cuerpo de Luisa Fernández. La búsqueda de la mamá seguirá hoy.
Las constantes lluvias que caen en la zona desde la noche del lunes incrementaron los caudales de los cuatro ríos que cruzan la ciudad de Cuenca. Por este hecho, Oswaldo Ramírez, jefe del Cuerpo de Bomberos, pidió precaución a quienes residen en las orillas.
El pasado lunes el desbordamiento del río Santa Bárbara, en el este del Azuay, inundó varias propiedades y sitios públicos en el cantón Gualaceo.
Cierre de vía y otros daños
La vía Quito-Baeza también sufre los efectos de las intensas lluvias que se presentan por el invierno en la Amazonía. Un derrumbe obstruyó el paso en el sector La Virgen, en Papallacta. La circulación de vehículos estaba restringida hasta la noche de ayer.
Mientras, en Ambato, la crecida de los ríos Alajua y Ambato se llevó una parte de la tubería de conducción desde la planta de tratamiento de Tilulum, al occidente de la ciudad, hasta los tanques de Troya.
Luis Caicedo, director del Departamento Técnico de la Empresa Pública Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Epmapa), informó que esa tubería suministra el líquido para el centro de la ciudad, Ingahúrco, La Merced y parte de Ficoa, así como para algunos barrios de la zona alta de la urbe. Toda esta zona soporta desde ayer el desabastecimiento del líquido.