Con la terrorífica pobreza en que la “revolución” nos tiene “gracias” al millonario derroche del dinero de los ecuatorianos en regalos, subsidios, bonos, extenuante propaganda de pésimos e inútiles proyectos, eternas fiestas llenas de ostentaciones y de interminables gastos electorales; hoy, despelucados de manos limpias, corazones ardientes y mentes lúcidas, han decidido fabricar rifles con tecnología norteamericana, me imagino para defendernos de la inaguantable inseguridad ciudadana.

Al no tener litigios bélicos con los países vecinos, y al estar nuestra policía dotada de modernas armas livianas, solo le queda el ciudadano de a pie como único y fijo cliente; y al no contar con billetes, es la oportunidad para financistas del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) promover la afiliación, obsequiando un rifle al nuevo afiliado. Pues ni los “gringos” comprarán, peor nuestros hermanos de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA). Muchos países amigos con peores problemas que los nuestros, en cambio, decidieron fabricar tractores, arados, rastras, sembradoras, retroexcavadoras, zanjadoras, perforadoras, fumigadoras, silos y galpones; mejorando con éxito su agroindustria. En muy poco tiempo consiguieron mejores cosechas, mejores precios preservando sus semillas, sus excedentes; su ganado mejoró su producción, y vendieron sus aves en menor tiempo. Aquí, en cambio, nuestros ministros se pelean con nuestros principales socios comerciales, y sus asesores quieren hacer las pases fabricando armas; lamentablemente así nunca saldremos del foso en que estamos, sin olvidar que ya existen astilleros que fabrican submarinos a control remoto. Solo falta que elaboren cohetes más potentes que los utilizados en el último triunfo de socialistas, para mandar a muchos a la Luna.

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Fernando Renella Coll,
Guayaquil