AP
DEAUVILLE, Francia.- Los líderes de las potencias más ricas del mundo, reunidos este jueves, observan el tumulto en el mundo árabe con una mezcla de esperanza y temor.

Los líderes del Grupo de los Ocho permanecían reunidos el jueves en
Francia, en una cumbre marcada por la crisis en los países árabes pero
también por el debate en torno a la elección del nuevo director gerente
del Fondo Monetario Internacional.

Publicidad

Los líderes, por una parte esperan que florezcan las nuevas democracias en Egipto y Túnez y que se recuperen sus economías. Pero a la vez temen que la guerra en Libia y los levantamientos en Siria, Yemen y Bahréin afiancen a los autócratas en vez de derrocarlos.

En una cumbre de dos días en este centro turístico de Normandía, el presidente estadounidense Barack Obama y los otros líderes del Grupo de las Ocho naciones industrializadas buscarán combinar su poderío económico para apuntalar los movimientos pro democráticos que han surgido en el mundo árabe pero que a la vez han alejado a turistas e inversionistas.

El FMI
El tradicional club de las adineradas potencias industriales podría
aprovechar la ocasión para reunir apoyo para la candidata francesa a la
jefatura del FMI, pese al descontento de las economías emergentes, que
quieren un mayor poder dentro del FMI.
 

China elevó la posibilidad de más enfrentamientos por la posibilidad de
que la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, reemplace a
Dominique Strauss-Kahn, quien renunció a su cargo como director gerente
del FMI al ser acusado de intento de violación.
 

Beijing exhortó a una "consulta democrática" sobre el puesto del FMI,
haciendo dudar del anuncio francés de que Lagarde contaba con el apoyo
de China. Un funcionario francés dijo que Lagarde viajará pronto a
Pekín.
 

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, dijo en París
que Estados Unidos no tenía una postura oficial respecto a Lagarde,
aunque funcionarios estadounidenses han indicado que Washington la
apoyaría.

Publicidad

Euro
La preocupación sobre la eurodivisa y la deuda europea dominarán las conversaciones entre Obama, el anfitrión presidente francés Nicolás Sarkozy y los líderes de Gran Bretaña, Japón, Rusia, Canadá e Italia.

Este año los líderes de Egipto, Túnez y la Liga Árabe se sumarán a las discusiones. Varios líderes africanos también participarán el viernes en una reunión especial.