En estos tiempos de SÍ y de NO, de apoyos y rechazos, varias personas me han preguntado ¿por qué apoyar o no al Gobierno? Comparto mis reflexiones (sin duda subjetivas, igual que la manera como usted lo percibirá, estimado lector).

SÍ, porque:

-Ha intentado romper intereses que encadenaban y manipulaban a la sociedad: sindicales, empresariales, regionales.

-Se ha esforzado en atender y visibilizar a grupos marginados, sobre todo el trabajo con discapacitados es encomiable.

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-Ha puesto importantes recursos en educación, salud y carreteras. Esto puede generar un mejor futuro.

-En países como el nuestro de inequidad y exclusión, un eslogan como ". ya es de todos" tiene un simbolismo verdadero que ayuda a crear cohesión social y sentido de pertenencia.

NO, porque:

-Va atacando a fuego lento la institucionalidad, básicamente el concepto de separación de poderes (esencia misma de las instituciones). La metida de mano a la justicia a través de la Consulta Popular no es sino la frutilla que culmina el proceso, luego de haber matado a la fiscalización legislativa, la lucha contra la corrupción y haber roto otros espacios de independencia como el equilibrio Finanzas/Banco Central/Planificación.

-Ha profundizado el grave mal del caudillismo populista, donde al sujeto social se lo acostumbra a siempre mirar al poder para encontrar la solución a sus problemas, en lugar de encontrarlo en sí mismo y en su entorno (con el apoyo de la colectividad, por supuesto).

-Hoy somos más petroleros que nunca, en cantidad de recursos sin duda, pero sobre todo en la mentalidad de intentar "enchufarnos al tubo" petrolero para caminar, unos por bonos, otros por subsidios, empleos, contratos públicos o el goteo consecuente. La maldición del oro negro es cada vez más profunda y grave.

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-Lo anterior lleva a un lento y continuo acorralamiento de las libertades: quieren "darnos" pensando, decidiendo, actuando, asumiendo responsabilidades.

-Sustenta su estrategia en dividir a los ecuatorianos: buenos y malos, los que son y los que no. Cuando el rol de un líder es exactamente el contrario: construir juntos. Eso destruye el capital social. Y más grave: se han roto grupos de interés pero inmediatamente se han recreado nuevas argollas alrededor del Gobierno.

-La manipulación de las mentes es otra faceta estratégica. La propaganda (no se puede decir que haya comunicación) no solo es agobiante (fatiga) sino controladora (peligrosísimo). Y ahora se ha agregado una novedad con la consulta: los medios privados viven de los conflictos de interés, los públicos solo obedecen santamente al bien común.

-La inversión antes mencionada como positiva, en muchos casos aporta poco. Ejemplo, se llena de equipamiento, pero la salud básica ha avanzado poco, a pesar de los enormes recursos inyectados, y muchas carreteras ampliadas serán fantasmas abandonados (salvo en los feriados).

-A pesar de los recursos, disponibles como nunca, los resultados son mediocres: crecimiento del 4%, empeoramiento del mercado laboral (cero empleos privados adicionales, casi 100.000 estatales), menos inversión privada, mentalidad cortoplacista y consumista, efectos mínimos en equidad y pobreza.

."pelado el pollo", como dice el amigo.