“Quiero insistir que estamos en riesgo todas las personas por la delincuencia, que sea por robar o por venganza no le importa matar”, dice el gobernador de El Oro, Édgar Córdova, cuando analiza la inseguridad que experimenta esa provincia, donde en ocho días vio cómo sicarios acabaron con una pareja, dejaron viudo y herido a un militar; y en estado crítico a un dirigente deportivo que además es un concejal del cantón Machala.