QUITO
.- Pese a que el Ministerio del Interior y la cúpula policial sostienen que aún no se puede asegurar que miembros del cartel mexicano de Sinaloa fueron quienes asesinaron al cabo Darwin Anrango e hirieron de gravedad al sargento Marco Guaña, la madrugada del sábado pasado, una fuente policial que prefirió proteger su identidad, informó que el cabezal con droga que custodiaban los agentes del Servicio de Investigación Antinarcóticos (SIAN) llevaba alcaloide que pertenecía a esa agrupación delincuencial.

El operativo en el que se hacía seguimiento al cabezal amarillo, con placa del Azuay que había llegado la tarde del jueves pasado hasta la mecánica de Alberto Catagña, cerca de la Y de Píntag, suroriente de Quito, era parte de una investigación que se hacía desde el 2010 sobre droga que estaría siendo ingresada al país desde Colombia.

La emboscada contra Anrango y Guaña se dio a la madrugada del sábado último. Los agredidos tenían la orden de reportar todos los movimientos del cabezal, que habría llegado desde Lago Agrio hasta el sitio a las 18:00 del jueves, cargando el alcaloide que venía desde Colombia y que tenía como destino final un puerto de México.

En un momento de la madrugada dos camionetas: una roja y una ploma Ford 150, rodearon a ambos agentes. A empujones y amenazas de pistola los habrían bajado de su auto y llevado hasta la localidad de La Comuna, ubicada a pocos minutos de la mecánica que vigilaban.

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Al llegar a un sector desolado, los gendarmes fueron bajados. Ahí se produjo un roce entre Guaña y el colombiano Diego Herrera, alias Anestesia. En el forcejeo, Anrango al tratar de defender a su compañero habría disparado su arma y herido en el cuello al extranjero.

Ese hecho habría precipitado el asesinato de los dos agentes antinarcóticos. A Anrango dos disparos en la cabeza lo mataron enseguida, mientras que a Guaña el disparo le rozó su sien y ojo derecho, debido a que giró el rostro cuando le dispararon. Después se hizo el muerto.

Según testigos, los asesinos fugaron de inmediato del lugar; no sin antes forzar las seguridades de la mecánica para sacar el cabezal que, supuestamente, había sido dejado para que su caja de cambios sea reparada.

En el balde de una Ford 150 fue subido Herrera, quien pese a estar entre los más buscados por el delito de narcotráfico en su país permanecía en Ecuador con un carné de refugiado entregado por el Ministerio de Relaciones Exteriores. La idea era llevarlo hasta una casa de salud para que le den atención, pero murió a medio camino. Después, en la vía a Lumbisí, nororiente, sus compañeros abandonaron el cuerpo y continuaron hasta la capital. Agentes del SIAN que iban a relevar en la guardia a Guaña y Anrango iniciaron su búsqueda. Testigos de la agresión los condujeron hacia el sitio donde habían sido abandonados.

Horas más tarde, los ecuatorianos César Montenegro y Olger Yantza fueron apresados en el norte de Quito. Al primero se lo detuvo cerca de su departamento ubicado entre la avenida 6 de Diciembre y Gáspar de Villarroel; mientras que a Yantza se lo apresó en una lavadora de carros ubicada en la avenida de La Prensa y Zamora. Según la Policía, Yantza estaba haciendo lavar la sangre de la Ford 150 en la que trasladaron a Herrera.

Informes policiales revelan que Montenegro, oriundo de Lago Agrio, era el contacto del cartel de Sinaloa en Ecuador para hacer pasar droga desde el lado colombiano y luego enviarla a México usando puertos de diversas ciudades del Ecuador. Este sujeto tenía vigente una orden de captura emitida por el Juzgado 26º del Guayas, emitida en noviembre del 2010, por tráfico de estupefacientes.

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En cambio a Yantza se lo ubica como el mensajero de Montenegro para hacer movimientos bancarios, movilización de cabezales y tracto mulas que trasladaban con la cocaína.

Droga incautada
También se conoció que la semana pasada, dentro del seguimiento a esta red, supuestamente vinculada al cartel de Sinaloa, se habrían decomisado 2,5 toneladas de cocaína en Guayaquil y 1,5 t en otra ciudad de la costa. Lo que se daría a conocer hoy en rueda de prensa, en Guayaquil.

En México, donde se realizan más operativos policiales, también se habría incautado otros 500 kilos de cocaína, que supuestamente fueron enviadas desde Ecuador.

Denuncia
El lunes 3 de enero del 2011, diario La República de Lima (Perú) publicó una noticia en la que la fiscalía general de ese país denunció al cartel mexicano de Sinaloa de operar en la costa del Pacífico en Centroamérica, el cual trabaja con dos bandas armadas en la frontera común entre Perú y Ecuador.

En Ecuador
Según la denuncia de la Cuarta Fiscalía Contra el Crimen Organizado de Perú, en Ecuador esta organización es dirigida desde Guayaquil y Cariamanga por el colombiano Rubén Castro Gómez, quien a su vez tiene como coordinador en Perú al también colombiano William Samboni Macías (a) Calilla.