Maritza de Arreaga
Guayaquil.- Duele ver que por culpa de politiqueros de ayer y hoy, por culpa de muchos gobiernos ecuatorianos, Guayaquil ha sido irrespetada, y todo al que le da la gana migrar para invadir tierras o poner fogones en una esquina de nuestra ciudad puede hacerlo sin pagar nada, sin respetar ninguna ley.

El problema de las invasiones en Guayaquil ha crecido como bola de nieve, se le sale de las manos al Gobierno y no sabe cómo controlarlo; lo mismo le pasa con la delincuencia, no sabe cómo frenarla; y con el desempleo galopante, las migraciones, el deficiente sistema de salud; no puede resolverlos. Son más los problemas graves que aquejan al país y en estos cuatro años de revolución no han tenido cambio positivo. Para distraer la atención del pueblo continúa la campaña política (con cadenas, propagandas, gobierno rodante paseando por el país) para decir, todo está controlado, todo marcha muy bien, este es un país de paz y prosperidad; y que la delincuencia y más males son solo percepción de la gente.

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Maritza de Arreaga,
Guayaquil