AFP - EFE
MADRID.- Miembros del gobierno español calificaron en los últimos años a algunos líderes latinoamericanos de "payaso", "bestia", "estúpido" o "ignorante", según varios cables enviados por la embajada estadounidense en Madrid al departamento de Estado revelados por el sitio en internet Wikileaks.

La actual ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, tildó al presidente venezolano, Hugo Chávez, de "payaso" cuando ella era secretaria de Estado para Iberoamérica en el 2007, después de que el Rey de España dijera al mandatario "¿Por qué no te callas?" en público, según el diario.

Mientras se encontraba en ese cargo, Jiménez también dijo de Chávez que es "un bestia, pero no un estúpido".

Sobre Venezuela, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo en el 2005 que "es un desastre de país", con lo que estuvo de acuerdo el anterior ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

También el 2005, Moratinos afirmó de Venezuela y de Cuba que son dos "agujeros negros" de la región, mientras en otra ocasión señaló del presidente boliviano, Evo Morales, que es "ignorante e inexperto".

Por su parte, el secretario general iberoamericano, el uruguayo Enrique Iglesias, comentó a la embajada estadounidense en Madrid que "todos en Latinoamérica están preocupados por la conducta de Hugo Chávez, que se está haciendo cada vez más megalomaniaco".

En tanto, según las filtraciones de la Embajada de EE.UU. la industria petrolera es incapaz de proveer los fondos para poner al ritmo de sus vecinos a Venezuela, cuyo deterioro económico ya se ha reflejado en la caída de la popularidad del presidente Hugo Chávez.

"Problemas de control de calidad, dificultades financieras, cifras de producción infladas, precios manipulados y necesidad de inversión exterior", son algunas de las fallas mencionadas. Los despachos insisten en que los recursos petroleros no han podido corregir el rumbo de una economía afectada por la hiperinflación, la recesión e incluso el racionamiento de servicios básicos.

Mientras, el fundador de Wikileaks, Julian Assange, fue aislado "por su propia seguridad" en la cárcel británica donde está detenido a la espera del proceso de extradición solicitado por Suecia. Assange, acusado por delitos sexuales y cuyo sitio web revela cables confidenciales de la diplomacia estadounidense, ha pedido un ordenador portátil para preparar su defensa.