AFP
CARACAS
.- El Estado venezolano es desde ayer accionista minoritario con el 20% de las acciones del canal de televisión privado Globovisión, crítico del gobierno del presidente Hugo Chávez.

La noche del lunes, la Superintendencia de Bancos (Sudeban) liquidó la sociedad Sindicato Ávila, accionista de Corpomedios GV Inversiones, firma que tiene la concesión de Globovisión, lo cual convierte al Estado en accionista del medio.

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No estaba claro si el gobierno planea conservar su participación en el canal o venderla.

Sindicato Ávila, intervenida por el Estado desde julio, pertenece al también liquidado Banco Federal, presidido por Nelson Mezerhane, acusado de fraude y prófugo de la justicia, al que se le han confiscado numerosas propiedades.

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Otro propietario de Corpomedios GV Inversiones es Guillermo Zuloaga, presidente de esta televisión y empresario automotor, con una participación mayoritaria del 45% en el canal, quien actualmente está prófugo de la justicia venezolana por supuesta usura y asociación para delinquir a causa del presunto ocultamiento de autos para su posterior venta a precios "inflados".

Otros dueños son el ex director de la cadena televisiva, Alberto Ravell, 10%; la hija y heredera del fallecido directivo Luis Núñez, que controla otro 20%, y otra empresa privada.

Sin embargo, "el 20% de la participación que ostentará el Estado no le dará la facultad para designar a miembros de la Junta Directiva de la empresa ni de afectar la gestión de la misma", señaló ayer Globovisión en un comunicado.

"Las decisiones a nivel de Asamblea de Accionistas de Corpomedios, entre ellas la designación de los miembros de la Junta Directiva, son tomadas con el voto favorable del 65% del capital social", destacó la nota de Globovisión, al asegurar que eso no le hará cambiar su línea editorial, abiertamente crítica al gobierno de Chávez.

Ravell, mediante su cuenta en la red social Twitter, corroboró que el Estado podrá ser accionista y participar en las juntas pero no tendrá capacidad para nombrar director del medio.

Sin embargo, la entrada del Estado en el grupo de accionistas de este medio de comunicación privado es algo más que simbólico. Globovisión tiene varios procesos abiertos desde hace años y ha sido amenazada de cierre en varias ocasiones por Chávez, quien les acusa de ser "terroristas mediáticos".

En julio, cuando se intervino al Sindicato Ávila, Chávez ya anunció que el gobierno iba a convertirse en accionista de Globovisión. "Nadie va a decir que lo estamos expropiando. No, nos estamos incorporando al negocio", dijo en aquel momento el jefe de Estado.

Hace poco Chávez llamó a las instituciones venezolanas a "hacer algo" con las propiedades de Zuloaga, entre ellas Globovisión, y acusó al presidente del medio de comunicación, quien ha pedido asilo en EE.UU., de formar parte de un grupo que quiere asesinarlo.

"Cualquier acción legal que se intente contra Globovisión será un atropello para la empresa y sus trabajadores, ya que usted sabe que Globovisión tiene todos sus permisos perfectamente en orden", respondió Zuloaga al jefe de Estado, en una intervención en Globovisión. El gobierno asegura que estas acciones contra el medio y sus directivos responden a razones estrictamente legales.

En el pasado Chávez ha amenazado con cerrar Globovisión, que tiene una fuerte línea editorial contra sus políticas socialistas y es considerado por quienes lo apoyan como un bastión de la oposición ante los numerosos canales pro gobierno.

Detalles: Frecuencia
Concesión
En Venezuela, el Estado es el encargado de conceder las concesiones de transmisión para radios y televisiones. En el caso de Globovisión, un medio cuya programación está compuesta esencialmente por noticias, su concesión vence en el 2015.