AP
CARACAS.- Las fuertes lluvias que han azotado el norte y centro de Venezuela en los últimos días han dejado 30 muertos, miles de damnificados y dos de las principales refinerías de petróleo con dificultades para operar.

Las autoridades informaron ayer que en las últimas horas se reportaron 17 muertos en Vargas, Miranda y Caracas, que se sumaron a otros 13 que se habían registrado hasta el lunes.

Henrique Capriles, gobernador del estado de Miranda, el más populoso del país con tres millones de habitantes, decretó estado de alarma para agilizar el envío de recursos a 16.000 afectados por el desbordamiento de ríos que mantienen bajo las aguas poblaciones y vías, y exhortó al presidente Hugo Chávez a declarar el estado de emergencia.

El estado Vargas estaba ayer aislado porque el derrumbe de algunos cerros y la crecida de ríos obstruyeron la mayoría de vías, señaló su gobernador, Jorge García Carneiro.

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También fue afectada la autopista que comunica Caracas con la localidad costera de la Guaira y el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, originando retrasos en las salidas de algunos vuelos locales e internacionales, según informó el presidente de la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela, Humberto Figuera.

Vargas fue fuertemente golpeado en 1999 por unas severas inundaciones que generaron varios miles de muertos.

El segundo comandante de los bomberos metropolitanos, Delio Martínez, indicó a Globovisión que doce personas, la mayoría niños y adolescentes, han perdido la vida en Caracas.

Chávez decretó el lunes la emergencia por 90 días en el estado de Falcón, donde han sido reportados unos 25.269 afectados por las lluvias.

Las intensas lluvias en Falcón originaron el lunes una falla eléctrica en la refinería de Cardón, obligando a su paralización, mientras que el complejo refinador de Amuay, el mayor del país tiene detenidas algunas unidades por un problema similar, dijo el gobierno.

Además, el régimen suspendió temporalmente las clases de la educación primaria y secundaria por las lluvias que afectan al país, aunque la situación no es de gravedad, dijo el vicepresidente, Elías Jaua.

Según José Zavala, portavoz del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh), las precipitaciones continuarán en las próximas 24 horas pese a que la temporada de lluvias en Venezuela ya debería haber terminado.

"Es algo atípico", declaró.