Agencias
OSLO-BEIJING.- El disidente chino Liu Xiaobo, que desde diciembre purga once años de cárcel por "subversión", fue galardonado ayer con el Premio Nobel de la Paz por su lucha por los derechos humanos, una decisión que provocó la indignación de Beijing, pero que reavivó en el mundo los llamamientos en pro de su liberación. Liu fue premiado "por su lucha larga y no violenta por derechos humanos fundamentales en China", señaló el Comité Nobel.