Tras cumplir una condena de un año y ocho días en la cárcel, Alexander Cadena, implicado en el asalto a la Joyería Terranova, en el centro comercial El Bosque, de Quito (16 de marzo de 2008), pidió esta mañana justicia en su caso
En entrevista con el noticiero de Teleamazonas, Cadena, quien se consideró afectado en sus derechos humanos, pidió esta mañana que se haga justicia con las personas responsables de su tortura.
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Luego de obtener la sentencia absolutoria por parte del Tercer Tribunal, Cadena señaló hoy que el caso llegó a su fin, pero que se siente indignado por la acción de jueces y fiscales que, en primera instancia, dejan libres a cuatro oficiales, y
sobreseídos al resto de imputados en el caso.
Ahora, con la reapertura de los casos, ordenada por el ministro del Interior, Gustavo Jalkh, enfatizó que tiene la esperanza de que existan sanciones administrativas, porque judicialmente no lo cree.
Recordó que el 25 de marzo de 2008 se lo detuvo por una infracción de tránsito, por conducir en estado etílico en el sector de Carapungo; pero que fue llevado a la Policía Judicial porque, supuestamente, en su vehículo se encontraron dos armas calibre 22. Aclaró que esas armas no eran suyas, y que de alguna "manera extraña" aparecieron en su vehículo.
Dos días después de su detención fue sacado de los calabozos de la Policía Judicial para llevarlo al octavo piso de la misma dependencia en el cual procedieron a vendarle los ojos con cita de embalaje y a preguntarle sobre las joyas y las armas, atribuyéndole la responsabilidad del asalto a la Joyería Terranova, relató.
En el lugar y luego del diálogo empezaron a torturarlo de múltiples formas, aseguró al medio televisivo. Agregó que las torturas fueron hechas por profesionales, porque no dejaron evidencias físicas. Sin embargo, con su abogado y médico particular lograron comprobar que sí hubo abusos, acotó.
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El caso
Miguel Cadena, padre de Alexander Cadena, denunció el 3 de abril del mismo año ante la Fiscalía, Defensoría del Pueblo y la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (Cedhu), la supuesta tortura a la que fue sometido su hijo en los calabozos de la Policía Judicial de Pichincha.
En una inspección realizada el 28 de agosto del 2008, por el comisionado de Pichincha de la Defensoría del Pueblo, Jaime
Hernández, se halló objetos que evidencian torturas en un cuarto del 6º
piso de la Policía Judicial de Pichincha (PJ-P).
En el lugar se encontraron cinta de embalaje, tiras de franela colgadas en la pared y un bate de madera. Según la denuncia de Miguel Cadena, esos instrumentos fueron usados para torturar a su hijo y a los colombianos Luis Bastidas y José Granada, en marzo pasado.
Según los detenidos, fueron obligados a firmar documentos escritos por los agentes del Grupo de Apoyo Operacional (GAO) de la PJ-P, en los cuales se inculpan por el asalto a la joyería.