El reloj marcó las 20:30 de ayer cuando Leonel Briones decidió poner a volar su cometa con luces, sin pensar que este pasatiempo causaría tanto alboroto, hasta en redes sociales como Twitter. "La idea era mostrársela a los hijos de un amigo", comentó esta mañana.

Los minutos pasaron, y él ni se imaginaba que mientras se distraía con este hobby, a unos pocos kilómetros de su casa, sobre el puente Carlos Pérez Perasso, se formaba poco a poco un congestionamiento. Algunas personas detuvieron sus carros y otras prefirieron ir más lento ante el hasta esa hora Objeto Volador No Identificado (ovni).

Briones, que mantuvo elevada la cometa hasta
las 00:30 del martes, aproximadamente, solo se enteró de lo que estaba pasando cuando empezó a recibir llamadas de varios de sus amigos para contarle que
se veía mucho tráfico en el puente que une a los cantones de Guayaquil
y Samborondón.

Sin embargo, aún no sabía que su cometa estaba siendo confundida por un ovni. Él solo decidió bajarla, señaló, porque sus dedos ya estaban cansados después de tanto tiempo de tenerla elevada.

En entrevista vía telefónica con EL UNIVERSO, Briones, de 39 años, aseguró que nunca tuvo la intención de asustar a los demás. Ya había elevado antes la cometa desde su casa ubicada en la ciudadela Entre Ríos, cerca al puente, pero esta fue la primera vez que causó tanta atención, dijo.

El material con el que elaboró la cometa es de tela, y sus dimensiones son de unos 2 metros de entre sus puntas laterales, y 1.20 metros de alto.