“La generación de ahora parece que no quiere a Dios, quiere sus milagros, quiere sus favores y ese es el problema, porque Dios quiere que lo escuchemos, cumplamos su palabra y lo sigamos”. El mensaje que da el pastor nigeriano Daniel Ekechukwu, en cada país que visita, busca que los fieles se acerquen más a Cristo.
El pastor africano, conocido a nivel mundial por su testimonio de resurrección tras sufrir un accidente de tránsito en el 2001 –y en donde los médicos lo declararon clínicamente muerto–, señala que cada día hay personas que se alejan de Dios y viven en problemas que solo pueden resolverlos a través de la palabra cristiana.
Publicidad
“Todo milagro natural viene de la palabra de Dios”, refiere, al aclarar que detrás del testimonio de su resurrección lo que él quiere predicar es el verdadero amor a Cristo. Y explica que Dios busca con su hecho (resurrección) que los fieles no se aparten del cristianismo.
“No es levantar un muerto y hacer un milagro. Dios lo que quiere hacer es que la gente que está apartada vuelva a Él”, dice Ekechukwu, quien el pasado 10 de julio predicó ante aproximadamente 70.000 personas que acudieron al estadio Alberto Spencer, en Guayaquil.
Publicidad
“La única manera que puede resolver (los problemas) es regresando a Dios, quien es como una luz, mientras más cerca estás a Él, más lejos estás de la oscuridad”, sostuvo.
El representante de la iglesia evangélica en África realiza una visita por algunas ciudades del Ecuador donde predica su testimonio. El lunes 19 visitará Riobamba y el martes 20 y miércoles 21 estará en Manta.
Posteriormente tiene previsto regresar a Guayaquil, donde hay la posibilidad de que pueda realizar otro acto.
En su intervención, recalca que sí existen el cielo y el infierno. En su testimonio, el pastor describe que tras morir, su espíritu salió de su cuerpo para ser conducido por dos ángeles, llamados Bien y Desorden, hacia el paraíso, donde se encontró con Jesucristo.
El pastor define al paraíso como un lugar incomparable y que las personas eran “blancas, como luz fluorescente”.
Luego fue llevado al cielo, que es adonde dice que van los hijos de Dios que han sido fieles creyentes; finalmente, el pastor dice que fue conducido al infierno por Jesús para ser juzgado y condenado por sus pecados.
En esta última instancia, Ekechukwu relata que Jesús condenó su alma por no sentir perdón en su corazón. Mientras él era guiado por estos tres lugares espirituales, su esposa, la nigeriana Necka, llevó el féretro con el cuerpo sin vida a un templo africano. Luego de tres días de oración, Necka asegura que presenció cómo su esposo, lentamente, regresaba a la vida.
Textual: De su visita al país
Daniel Ekechukwu
PASTOR NIGERIANO
“La gente en Ecuador es receptiva al testimonio de Cristo, es similar a lo que yo he vivido en África”.