AP
LA HAYA.- La Corte Penal Internacional acusó ayer al presidente sudanés Omar al-Bashir de genocidio en Darfur, un dictamen que se sumará a las presiones de la comunidad internacional sobre el aislado régimen. Es la primera vez que el primer tribunal permanente del mundo acusa a alguien de genocidio.
Una orden de arresto contra al-Bashir sostuvo que había motivos razonables para creer que desde abril del 2003, las fuerzas armadas sudanesas han intentado cometer genocidio contra algunas tribus.
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El año pasado, los jueces acusaron al presidente de crímenes contra la humanidad, pero se negaron a acusarlo de genocidio como pedía el fiscal Luis Moreno Ocampo, quien apeló la decisión.
El genocidio, el delito más grave que contempla el derecho internacional, requiere pruebas de la intención de eliminar en todo o en parte un grupo racial, étnico o religioso. Moreno Ocampo acusó a al-Bashir de mantener a 2,5 millones de refugiados de determinados grupos étnicos en campos bajo condiciones genocidas, como un gigantesco Auschwitz.
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El mandatario, reelegido para un nuevo periodo de cinco años, se niega a reconocer la autoridad de la Corte y ha dicho que no se entregará para someterse a juicio.