AGENCIAS
HOUSTON, EE.UU..- Tras dejar unos diez muertos en América Central, la tormenta tropical Álex, que se convirtió ayer en el primer huracán de ciclones en la temporada del Atlántico del 2010 al aumentar sus vientos máximos sostenidos a 120 kilómetros por hora, hizo que la British Petroleum suspendiera los operativos de limpieza y recuperación de crudo en el Golfo de México.















