QUITO
.- Tras once días, la marcha de un grupo de indígenas amazónicos llegó a Quito. La caminata que partió desde Puyo (Pastaza) formó parte de la celebración de los veinte años del levantamiento indígena y los festejos en la Sierra de la Fiesta del Inti Raymi.

Ayer, en El Arbolito, cerca de un centenar de indígenas extendieron una gigante huipala (emblema indígena) multicolor alrededor de los árboles del parque. Allí se instaló un festival artístico cultural. Los quiteños que pasaban por el lugar se sorprendieron con una serpiente que cargaban al cuello los indígenas amazónicos.

Marlon Santi, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), anunció que esta tarde entregarán a la Asamblea Nacional un documento en el que expondrán sus exigencias. "Queremos respeto a los derechos de los pueblos y ciudadanos, respeto desde el Gobierno y que las leyes se realicen en el marco de Estado plurinacional".

Desde el mediodía la dirigencia y asesores se reunieron en el parque para analizar el documento con sus planteamientos. Un grupo de guerreros amazónicos los custodiaba. Formaron un círculo con sus lanzas y evitaban el paso por los alrededores de la dirigencia.

La Conaie anticipó que no participará en la Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) que se realizará en Otavalo el jueves y viernes próximos. En la cita, organizada por el Gobierno, se prevé que se aborden temas como políticas para combatir el racismo, el cambio climático y fomentar el comercio exterior.

Delfín Tenesaca, presidente de la Ecuarunari, explicó que se buscará una reunión con el presidente de Bolivia, Evo Morales, para exponerle la realidad que viven los pueblos y no los discursos del presidente Rafael Correa.

Al evaluar al movimiento indígena luego del levantamiento del noventa, Tenesaca aseveró que han ganado "muchísimo... antes ni siquiera podíamos alzar la cara, ahora ya podemos levantar la cara, demostramos ante el mundo que necesitamos un Estado plurinacional".

Tenesaca y Santi reconocen que el movimiento no es tan fuerte como en esa época, pero creen que aún están unidos para enfrentar proyectos como el de la Ley de Aguas y de soberanía alimentaria.