EFE
NUEVA YORK.- El inmigrante ecuatoriano Julio Serrano, a quien hubo que extirparle un riñón como resultado de una paliza que le propinaron el pasado mayo, en una localidad al norte de Nueva York, podrá reunirse con su madre, a quien le concedieron permiso para viajar a EE.UU.
La Secretaría Nacional del Migrante (Senami) ecuatoriano en Nueva York informó hoy en un comunicado de prensa que Martha Cabrera llegará mañana a la Gran Manzana para reencontrarse con su hijo, quien aún permanece en un hospital de Peekskill, al norte de Nueva York.
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Cabrera, de 67 años y que afronta problemas de salud, viajará acompañada por Bertha Idrovo, funcionaria del Senami en Ecuador, que está cubriendo los gastos de su viaje a través del programa de atención al migrante y su familia.
La familia Serrano es oriunda del cantón Gualaceo, provincia de Azuay, el mismo lugar de origen del también ecuatoriano Marcelo Lucero, quien murió en 2008 tras ser apuñalado en el pecho por uno de siete menores de edad que le atacaron cuando caminaba con un amigo cerca de una estación del tren, en la localidad de Patchogue en Long Island.
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Serrano, un obrero de construcción de 40 años, se dirigía a su casa cuando fue agredido por cuatro afroamericanos y como consecuencia, resultó además con el rostro desfigurado y tres costillas rotas.
La policía identificó a los presuntos agresores como Keith Walker, de 19 años, Jarron Sligh y Ronnie Juett, ambos de 23, y James Brickhouse, quienes permanecen detenidos sin derecho a fianza.
Tras unas tres semanas en coma, Serrano reconoció y conversó con miembros de su familia la semana pasada, pero "su recuperación es lenta", señala además el comunicado de Senami.
El director de la agencia del gobierno ecuatoriano en Nueva York, Pablo Calle, indicó que el pasado sábado visitó a Serrano en el hospital junto al cónsul Jorge López, y que el inmigrante conversó con ellos y les pidió ayuda para que su madre pudiera visitarle.