AP
TOLUCA, México.- Una niña de 4 años, que llevaba diez días desaparecida y que fue hallada muerta en su habitación, fue asesinada y su madre es la principal sospechosa. De los primeros exámenes se desprende que murió por asfixia por obstrucción de fosas nasales y compresión torácico-abdominal, declaró el procurador Alberto Bazbaz.

"No hay señales de violencia en el cuerpo de la menor ni tampoco que hubiese hecho algún intento de movimiento para tener acceso al aire. No tengo duda de que se trata de un homicidio", afirmó.

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Autoridades informaron ayer que buscan a un hombre implicado en la muerte.

El procurador confirmó que el cuerpo de Paulette Gebara Farah estaba debajo del colchón de su cama y que alguien la colocó en el lugar en una fecha posterior a su desaparición ya que se buscó allí.

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Paulette desapareció del lujoso apartamento entre la noche del domingo 21 de marzo y la mañana del lunes 22. La madre dijo que la acostó en su cama, cerró la puerta y se fue a dormir en su habitación. Al día siguiente cuando la nana fue a levantar a la niña, no la encontró.

El lunes, las autoridades arraigaron a los padres, Mauricio Gebara y Farah, así como a las empleadas domésticas Erika y Martha Casimiro ya que incurrieron en contradicciones.

Grabaciones realizadas en el departamento por una tercera persona, apuntan a que la madre de la niña le pidió a su otra hija, también llamada Lisette, no seguir hablando de su hermana. En la grabación se escucha a la pequeña Lisette preguntarle a su mamá por qué no puede decir nada y esta le contesta "porque si no, nos van a echar la culpa de que nos la robamos o de que tú la sacaste para que se la roben". Ese fue uno de los motivos que les hizo cambiar el curso de la pesquisa. La niña no podía caminar bien, no movía una de las manos y tenía dificultad para hablar.

Los interrogatorios y un nuevo estudio psicológico que se le practicó a la madre apuntan a que padece de trastornos de personalidad, dijo la psiquiatra Sandra Yadeum. "Estamos frente a una abogada astuta, fría, que ha mentido", dijo, aunque subrayó que sería atrevido decir en estos momentos que ella -Lisette- sea la responsable del homicidio. También se investiga cuánto sabía el padre.

La niña no tenía seguro de vida, dijo el procurador. El abogado de las empleadas señaló que a estas les llamó la atención la conducta de los padres el lunes 22, tras la desaparición. Supuestamente, Farah encendió su computadora mientras fumaba y el padre tomaba café.