Luego de que el presidente Rafael Correa expresó en una cadena nacional, emitida el jueves pasado, que no tenía intención de conversar con la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), este movimiento llegó a un consenso con sus bases a nivel nacional para oficializar la ruptura del diálogo con el Gobierno y convocó a una movilización permanente contra el régimen.
Así lo anunció ayer el presidente de la Conaie, Marlon Santi, quien añadió que contarán con el apoyo de distintas organizaciones sociales.
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La movilización se iniciará del 3 al 5 de marzo en Cuenca, Azuay, donde rechazarán la Ley de Aguas. En ese sentido, Santi ratificó que no aceptarán las leyes que se tramitan en la Asamblea, porque no han tomado en cuenta sus opiniones.
El dirigente indígena enfatizó que no aceptarán los llamados de la derecha para juntarse a las protestas contra el régimen, en especial las del ex presidente Lucio Gutiérrez.
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Los representantes de las tres regionales (Ecuarunari, Confenae, Conaice) debatieron ayer intensamente sobre las estrategias que seguirán para manifestarse y la continuidad del diálogo con el oficialismo, que finalmente fue depuesto.
La Conaie también resolvió prohibir que las autoridades del Gobierno ingresen a las comunidades indígenas, “para evitar su división”, se dijo.
Santi acusó al Ejecutivo de colonialismo y racismo al querer “comprarlos con dádivas”.
Dijeron que desconocerán el concurso para integrar el Consejo de Participación Ciudadana y algunas concesiones dadas en sus territorios.
Desde el inicio de la asamblea la tendencia mayoritaria era la convocatoria a las movilizaciones, pero no había precisiones por parte de su dirigencia.
Santi, en la mañana, señaló la posibilidad de un paro. Sin embargo, alrededor del mediodía aseguró que también se podrían producir movilizaciones sin que exista cierre de vías.
La falta de un consenso se evidenció en la posición recurrente de los dirigentes de la Conaice (Costa), que aún mantenían su postura de continuar el diálogo bajo ciertas condiciones.
Delfín Tenesaca, presidente de la Ecuarunari, ratificó que las bases indígenas de la Sierra no están conformes con los resultados del diálogo con el Ejecutivo, pues este no cumplió con sus demandas, por lo que no tenían otra salida que las protestas.
El dirigente puntualizó que ellos ya no están dispuestos a perder el tiempo en conversaciones con el Jefe de Estado y sus ministros; que no tienen ningún futuro, dijo, por lo que radicalizarán sus posiciones contra el régimen.
Tito Puenchir, presidente de la Confenae, aseguró que esta convocatoria será de manera progresiva y que incluso podría durar un año, para así estar mejor preparados ante la campaña mediática gubernamental.
“Nuestro trabajo no será simplemente para botar o no al Jefe de Estado, sino sentar precedentes para que en el futuro se implementen leyes que vayan en beneficio de la nacionalidad indígena”, dijo.
En tanto, la asambleísta Lourdes Tibán (PK) aseveró que las mesas de diálogo no funcionan, por lo que ya no se debe pensar en eso.
“Desde 1997 nunca ha funcionado esto y ahora no tiene por qué funcionar. Solo ha servido para que todo levantamiento indígena se suspenda y todo intento de movilización fracase”, aseguró la legisladora.
Por eso cuestionó, durante la plenaria, a las nacionalidades de la Costa su insistencia en el diálogo cuando no hay resultados ni avances.
Delfín Tenesaca
PRESIDENTE DE ECUARUNARI
“Nosotros no vamos a perder el tiempo con el Gobierno, nos ha tenido jugando con eso de las mesas de diálogo”.