La empresa de seguros de crédito Coface, con más de 130 mil clientes corporativos en 101 países, acaba de instalarse en Ecuador. Su representante para América Latina, Bart Pattyn, considera que el mercado ecuatoriano ha crecido de manera importante.

¿Por qué decidieron instalarse aquí?
Esta iniciativa comenzó hace seis años cuando el Banco Central de ese tiempo nos pidió crear una compañía de seguro de créditos para apoyar el desarrollo. La empresa se dedica a la gestión de riesgos entre empresas a través de información comercial, de cobranza de seguro de créditos y facturaje o factoring. En Ecuador ya estábamos presentes, incursionando en el seguro de crédito a través de Seguros Oriente.

¿El mercado ecuatoriano es importante? ¿De qué movimiento hablamos?
Es un mercado respetable, que genera entre $ 3,5 millones y
$ 4 millones en pago de primas, que es importante considerando que el PIB del país está en $ 52.000 millones, en México el PIB es de $ 800 mil millones y las primas de $ 35 millones. Coface está protegiendo un movimiento de $ 200 millones de facturación de los clientes.

¿Cuál será su trabajo?
La empresa asegura los créditos que un proveedor da a las empresas que le compran y cubre el riesgo del no pago de esos contratos comerciales. De esta manera si un cliente no paga o se retrasa el seguro responde. Así se reduce el riesgo de no pago, pues la cobertura alcanza a las ventas domésticas y exportaciones.

¿Cómo es el comportamiento de riesgo del crédito aquí?
El comportamiento de pago de las empresas se lo califica en el índice de Riesgo País, que ahora está en el rango C con vigilancia negativa.

¿Cómo mira los problemas de la crisis mundial con respecto a Latinoamérica?
Tuvimos una gran crisis corta, pero fuerte. No fue como la de la depresión de los 30, pero casi. Hubo una contracción de la economía el 2009, pero ahora estamos saliendo. Brasil, Rusia, India y China han salido más rápido.   Portugal, Irlanda, Islandia y Grecia, junto con España siguen en recesión. En América Latina las cosas han mejorado. El locomotor es Brasil y Chile ha inyectado reservas a su economía para dinamizarla.

¿Es una buena receta la inyección de las reservas?
Es importante crear flujos para que los consumidores consuman. Todo el mundo busca inyectar dinero. EE.UU. que no puede emitir ha tomado préstamos grandes. En cambio México ha endurecido los impuestos para obtener mayores recursos y en consecuencia es la peor economía de la región.

En Unasur se teme una nueva arremetida de la crisis.
No creo que haya una nueva crisis intencional, aunque la recesión de esos países sí crea tensión en la economía de todos los que usan el euro. Sin moneda propia no tienen flexibilidad y por ello no deben gastar más de lo que tienen. Puede venir, pero faltan muchos años.