Una entretenida jornada constituyó la primera corrida de la Feria de Quito 2009, realizada ayer ante unos 15 mil espectadores que llenaron las dependencias de la plaza monumental de toros de Iñaquito.

El inicio de esta Feria fue la ratificación de lo encendidas que se encuentran las fiestas de Quito, en las que se cumplen variadas y atractivas actividades.

El espectáculo del español David Fandila el  Fandi,  el “doctorado” (graduación de torero) de su compatriota Rubén Pinar y la voluntariosa entrega y valentía del ecuatoriano Guillermo Albán fueron los hechos más notables del primero de los nueve días taurinos.

El  Fandi  volvió a ganarse el corazón del público quiteño, especialmente por la brillante ejecución en la colocación de banderillas. Dos pares, uno en cada toro, fueron ubicados al violín, es decir, clavando los reiletes mientras el cuerpo giraba haciendo eje uno de sus pies.

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Otro momento de suspenso fue cuando al enfrentarse al toro con las banderillas el burel se frenó en su carrera; el  Fandi  no pudo colocar los palos y corrió delante del toro, esquivando con hábiles fintas las arremetidas del astado.

El público celebró con emoción la actuación del torero, nacido en Granada (España) el 13 de agosto de 1981.

El guayaquileño Guillermo Albán se mostró muy profesional en su actuación. No tuvo la suerte de contar con dos toros bravos, y estos impidieron que el torero porteño mostrara sus cualidades. En su afán por agradar al público esperó al toro de rodillas, en una acción de mucho riesgo, pero que fue la demostración del arrojo y la entrega con la que Albán, nacido en Guayaquil el 15 de septiembre de 1971, se presentó ayer en Quito.

La plaza quiteña ha sido escenario de grandes actuaciones de Albán, quien debutó en esta como novillero en la Feria de 1993. En el  2000 se consagró  triunfador absoluto de la Feria y obtuvo además el trofeo Jesús del Gran Poder. El año pasado  también tuvo una sobresaliente actuación.

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Y gracias a esta trayectoria,  Albán apadrinó ayer en el “doctorado” del torero español Rubén Pinar, nacido el 5 de agosto de 1990, en Tobarra, provincia de Albacete.

Pinar, con 19 años, demostró cualidades para manejar cada uno de los tercios de la lidia y aunque no tuvo fortuna al momento de despachar a sus rivales, el público y las autoridades premiaron con una vuelta al ruedo.