La tierra vuelve a humear en la campiña como antaño, cuando los miembros de la cultura manteña realizaban sus ritos a lo largo de la costa manabita cada vez que iniciaba o terminaba la temporada de lluvias para la cosecha.

Pero esta vez no se debe a que los habitantes del sitio Agua Blanca, ubicado en el corazón del Parque Nacional Machalilla (PNM) del cantón Puerto López, al sur de Manabí, queman el terreno previo al inicio de los sembríos como acontece en otras zonas rurales del país.

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El humo que pareciera salir de las entrañas de la tierra y cubre rocas ovaladas casi en forma de huevo, asentadas sobre la leña candente, es parte de la recreación de uno de los ritos que hacían los ancestros de los actuales habitantes, quienes encienden una fogata en medio del bosque seco tropical.

Lo hacen ante la mirada de turistas nacionales y extranjeros, que llegan al poblado para participar de estas ceremonias, a lo largo del año.

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Las visitas se intensificaron desde 1979 de forma paulatina cuando se creó la única área protegida de la región costa ecuatoriana que tiene la denominación de parque nacional.

Su creación conllevó al cambió de los hábitos y costumbres de las personas que habitan al interior del área protegida desde el año 1910.

Ellos, acostumbrados a talar el bosque para iniciar sembríos o pastizales y a cazar animales salvajes, debieron limitar sus actividades agropecuarias a cambio de quedarse en el área protegida.

Así, lo que al inicio se avizoraba como un conflicto terminó convirtiéndose en una lucha por buscar otras alternativas de sobrevivencia que no dañen el medio ambiente, "una lucha que aún continúa" según recalca Milton Ventura, mientras recoge las piedras calientes con una pala y las lleva al interior de una carpa de lona.

Ventura, de tez trigueña y contextura gruesa, admite que el sacrificio fue duro debido a que las costumbres estaban arraigadas en las personas. "Mis padres me enseñaron a cazar monos, guantas y aves, era nuestra forma de alimentarnos, pero los animales que antes comíamos de una u otra manera ahora nos dan de comer; por eso los dejamos allí y más bien cuidamos que nadie caze", dice.

El desalojo fueron las intenciones iniciales del Gobierno para recuperar de a poco el follaje natural de estos bosques que se extienden del mar hacia el interior.

Pero tras disputas con unos 300 pobladores que hoy viven en Agua Blanca y que se dieron incluso hasta inicios de la década del noventa, ahora la perspectiva se concentra en buscar un desarrollo sustentable de la zona, según explica Vicente Álvarez, director del PNM.

“Entendimos que si seguíamos acabando la naturaleza tarde o temprano nos iba a tocar abandonar la zona por lo que decidimos cuidar el bosque para mostrárselo a los visitantes y así conseguir nuestro sustento”, comenta Ventura.

Las restricciones de estos pobladores van desde no desarrollar la cría de ganado a gran escala hasta evitar talar el bosque para iniciar cultivos.

Así las anécdotas en torno a las formas de cazar venados, monos o guantas, en las madrugadas, y aves como guacharacas y pavas, quedaron como recuerdos en algunos adultos como Fernando Ventura, de 50 años, quien se convirtió en guía turístico.

Aunque la costumbre prosigue en menor escala. “Ya casi no lo hacemos, menos los jóvenes quienes se interesan más por conocer lo que sucedió aquí en el pasado para contarle a los turistas”, comenta este poblador.

Un museo, una laguna de aguas termales que contiene un 70% de azufre, urnas funerarias de la etapa precolombina y un valle en el que se contabilizan unas 120 especies de aves son parte de los atractivos existentes en las 8.046 hectáreas de la comuna Agua Blanca.

Laguna
Una laguna natural que al amanecer está cubierta por una fina capa blanca debido a las concentraciones del azufre que emana de una raíz volcánica subterránea, da nombre a la comuna Agua Blanca, ubicada en el centro del Parque Nacional Machalilla (PNM), al sur de la provincia de Manabí, en la Ruta del Spondylus.

Orígenes
El espejo de agua, en cuyo centro tiene cuatro metros de profundidad, es uno de los atractivos de la comuna. Los visitantes se embarran el cuerpo y el rostro con la arcilla lodosa que se forma en el lecho de la laguna con fines medicinales.

Otros poblados
En zona de amortiguamiento del PNM viven cerca de once mil personas en poblados como Salango, Puerto López, Machalilla, Puerto Cayo, Las Tunas y El Pital.

Costos
El ingreso al PNM cuesta 20 dólares para los extranjeros y $ 5 a los nacionales. El precio se reduce en caso de que los visitantes solo ingresen a la zona continental que incluye la comuna Agua Blanca, lo que cuesta $ 12 para extranjeros y $ 2 para turistas nacionales.

Flujo
Unos 38 mil turistas ingresaron en el 2008 al PNM. La mayoría se interna en el bosque.