El gobierno de Estados Unidos negocia la nacionalización parcial de Citigroup y dijo ayer estar abierto a medidas similares en otros bancos, al tiempo que prometió no dejar hundir a ninguna entidad que pueda amenazar al sistema financiero.

La razón es que una nacionalización parcial es mejor para los accionistas actuales que la toma de control absoluto por el gobierno, como se temía.

En septiembre, la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers, permitida por el gobierno de EE.UU. al negarle ayuda de emergencia, sacudió el sistema financiero internacional y el Departamento del Tesoro está decidido a no cometer el mismo error.

Ahora, EE.UU. dará oxígeno a los bancos mediante la compra de acciones preferentes –consideradas como deuda y que pagan interés, pero que no cuentan con derecho a voto.

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El propio Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal y un defensor a ultranza del libre mercado, dijo la semana pasada que la nacionalización temporal puede ser necesaria.

Ayer, el ministro de Economía y Hacienda de España, Pedro Solbes, dijo que consideraría un eventual apoyo al sector financiero local, pero no estatizaciones, mientras que el banco BBVA sostuvo que el Gobierno debe estar listo para intervenir en alguna entidad si la crisis pone en riesgo su solvencia.

También los bancos británicos Royal Bank of Scotland (RBS) y Lloyds Banking Group (LBG) buscan un nuevo amparo público.

Ayer, el presidente Barack Obama inició el segundo mes de su mandato abordando el colosal déficit presupuestario estadounidense, una semana después de haber promulgado un gigantesco plan de relanzamiento de la economía por 787.000 millones de dólares.

“Hoy me comprometo a reducir a la mitad el déficit que heredamos, hacia el final de mi primer mandato”, dijo Obama.

Su predecesor, George W. Bush, legó un déficit abrumador y desconocido desde la Segunda Guerra Mundial, de 1,2 billones de dólares, lo que representa un 8,3% del Producto Interno Bruto del país.

Automotrices
El departamento del Tesoro estudia “seriamente” proteger a las empresas automotrices General Motors (GM) y Chrysler por la Ley de Quiebras, informó ayer el Wall Street Journal. Ambas necesitan más de $ 40.000 millones, la mayor cifra para una empresa en quiebra.

Yahoo
Las acciones revirtieron curso ayer y bajaron al inicio de la sesión en Wall Street, cuando los inversionistas vendieron títulos tecnológicos en medio de un reporte de que Yahoo planea una reestructuración.