El apoyo del partido Republicano al plan de rescate del presidente de EE.UU., Barack Obama, “se está debilitando” y se lo condiciona a que el Mandatario realice “cambios estructurales” porque “pierde montones de dinero”, señaló el senador republicano de Arizona, Jon Kyl.

Se critican gastos que no crearán empleos condición básica para la aprobación y porque hay proyectos con un elevado costo o “inútiles”.  

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Aunque ya se eliminó una inversión de $ 200 millones para arreglar el Mall Nacional, el plan aún considera $ 345 millones para nuevos computadores del Departamento de Agricultura, $ 650 millones para compra de cajas convertidoras de televisión y $ 15.000 millones para becas escolares.

Otros $ 800 millones se dan a los legisladores para aprobar sus proyectos sin condiciones, $ 1.000 millones para problemas burocráticos de la Oficina del Censo y $ 88 millones para cambiar de edificio al Servicio de Salud Pública.

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El Senado dará $ 2.100 millones para pagar cuentas del Departamento de Vivienda, $ 1.270 millones para combatir la gripe y frenar la propagación del virus VIH, que no cumplen las condiciones de Obama de ser temporales, inmediatas y que creen empleos, dijo el presidente de la Comisión Presupuestaria, el demócrata Kent Conrad. “Son medidas que pueden ser financiadas con presupuestos ordinarios”, dijo el republicano Jerry Lewis.