La crisis económica comienza a notarse en los envíos de dinero que los inmigrantes realizan a sus países.

Según el Banco de España, durante los nueve primeros meses del 2008, las remesas enviadas sumaron 1.952 millones de euros (2.656 millones de dólares), 148 millones de euros (unos 200 millones de dólares) menos que el año anterior, es decir, una disminución del 7%.

Para el economista y fundador del centro de investigación Remesas.org, Íñigo Moré,  se puede hablar de una “caída moderada” de las remesas, aunque  augura que ese descenso “se puede intensificar”. Admite que hay una relación entre la crisis y el descenso de los envíos de dinero, pero descarta el aumento del desempleo de los inmigrantes como causa principal.

El descenso de las remesas desde España tendrá, según Moré, un importante efecto sobre los países receptores, como Ecuador o Bolivia, en los que ese dinero constituye una parte importante del PIB nacional. “El dinero enviado por los ecuatorianos supone el 4,5% de su Producto Interior Bruto, y este año han recibido el 20%”.

Una de las empleadas encargadas de realizar los envíos en el locutorio Money Exchange de Madrid, confirma que los trámites monetarios a Ecuador han tenido un parón importante en los últimos meses. “Antes eran, junto a los peruanos, los que más dinero mandaban a sus países, pero  de un tiempo a esta parte han bajado mucho”.

Pese a todo, los ecuatorianos representan el segundo mayor volumen de envío de dinero a Latinoamérica, después de Bolivia. Desde España llegan cada año más de 500 millones de dólares a Ecuador en remesas.