Las ilusiones de criar a su hija de seis meses y seguir bailando en el grupo de tecnocumbia al que pertenecía se desvanecieron la tarde del sábado, cuando Mercy Maritza Jurado Montoya, de 16 años, apareció muerta con signos de asfixia.
El cuerpo de la bailarina del grupo Expresión 5 fue encontrado colgado de una viga, por su amiga Shirley Rodríguez, en la casa de sus suegros, en el recinto La Fortuna, del cantón.
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Su madre, Maritza Montoya, presume que su yerno, Jimmy Moreno Rodríguez, de 20 años, fue quien la colgó, pues horas antes su hija la llamó a su celular y le dijo: “Mami, ayúdame, que este hombre se volvió loco. No me puedo mover, dile a mi papi que venga... Me quiere matar, pues él dice que yo le pongo los cachos”, relató.
La mujer señaló que la relación de su hija y su marido fue conflictiva, pues él siempre la celaba sin motivos.
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Ernesto Jurado, padre de la víctima, indicó que se enteró del fallecimiento de su hija a las 17:00, cuando el cuerpo estaba en la morgue.
La muerte de la menor mantiene alarmada a la población de Salitre.
En Quito
Un tiro en la cabeza terminó con la vida de la adolescente Jessie Báez Pacheco.
El asesinato ocurrió el sábado pasado, cuando la menor de 14 años salió de su domicilio en compañía de un hombre. La chica tomó un taxi hasta el sector Parque de Los Recuerdos (av. Galo Plaza Lasso), donde funcionan clubes nocturnos.
Sobre su muerte existen dos versiones. La primera es que la adolescente se dirigía al sitio para cobrar un dinero, y a pocos metros del bar Alondra un hombre de raza negra se le acercó y le disparó.
Una amiga de la víctima (no se identificó) relató que esta acompañaba a dos colombianos que se enfrentaron a bala con otros sujetos. “Jessi fue herida cuando esperaba en un taxi”, expresó.