El Senado aprobó este martes una ley de Salud Reproductiva y Sexual que despenaliza el aborto, convirtiendo a Uruguay en el primer país del Cono Sur en dejar al albedrío de las mujeres la decisión de interrumpir el embarazo.

La despenalización fue aprobada por 17 votos sobre 30 senadores en un trámite urgente, dijo a AP la médica y senadora del partido Socialista, Mónica Xavier, una de las impulsoras de la ley.

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 La nueva ley autoriza a las mujeres a proceder dentro de las primeras 12 semanas de gestación en este país de 3,3 millones de habitantes, donde se practican unos 33.000 abortos al año, según cifras extraoficiales de organizaciones sociales como Mujer y Salud del Uruguay (MYSU).

La nueva norma, que modifica una de 1938 que penalizaba el aborto  en cualquier circunstancia, podría no entrar en vigencia si el presidente Tabaré Vázquez cumple su promesa de vetarla cuando llegue al Poder Ejecutivo para su promulgación.

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Pese a la amenaza de veto presidencial, el tema ha creado debate en la sociedad uruguaya. A inicios de noviembre, la Conferencia Episcopal advirtió que quedarían excomulgados los legisladores que hubieran votado a favor de la ley.

El legislador del partido Colorado, Gustavo Espinosa, replicó que  ningún clérigo tiene el poder divino de separar a los legisladores del vínculo con Cristo ya que éste se sostiene por convicciones religiosas y no por amenazas de la Iglesia.

Darío Pérez, que votó a favor y se declara católico, dijo que  es una barbaridad la postura de la Iglesia, porque es una ley de hombres y no de Dios.

El obispo Pablo Galimberti indicó que la Iglesia  habla a sus fieles, a los que integran la comunidad católica. No puede sentirse aludido el que está desvinculado.

Agregó que  la idea es que reconsideren su postura de lesionar el derecho fundamental que es la vida. Matar, asesinar, y todavía promoverlo es un hecho grave para un cristiano.

En opinión de la senadora Xavier, esta ley  culmina una lucha de larga data de organizaciones de mujeres desde la reapertura democrática. Está claro que es parte de la redemocratización del país. Uruguay estuvo bajo dictadura militar entre 1973 y 1985.

María Teresa Rotondo, médica y magister en bioética consultada por la AP dijo: hay que tener claro una cosa: no se ha legalizado el aborto, sólo que hubo un consenso social, no muy grande, para no agravar con penas (de cárcel) una cuestión que éticamente constituye un gran dilema, al existir posiciones encontradas.

Es evidente que la sociedad avanzó en un consenso social donde sin amplias mayorías se despenaliza el aborto, agregó. El pronunciamiento del martes lo que está  diciendo es que no quiere penalizar más a determinados miembros de la sociedad.

Lilián Abracinsckas, coordinadora de la Comisión Nacional de Seguimiento Mujeres por Democracia, Equidad y Ciudadanía, sostuvo que mejorará la situación ya que  el aborto inseguro y clandestino constituye un grave problema de salud pública y de derechos humanos.