En el desfile de carros alegóricos  participaron cerca de 4.000 alumnos de escuelas y colegios.

El fuerte sol que se presentó desde las 14:30 no disminuyó el entusiasmo de los estudiantes que intervinieron ayer en el octavo desfile cívico-cultural Guayaquil Independiente, organizado por el Municipio.

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La banda de la Policía Metropolitana, con la canción  Guayaquileño, madera de guerrero,  abrió el paso de las delegaciones de escuelas y colegios fiscales y particulares que desde las 14:00 se concentraron en el parque Centenario (Nueve de Octubre y Pedro Moncayo).

Los alumnos recorrieron la av. Nueve de Octubre hasta el malecón Simón Bolívar y Colón en la primera etapa. Luego, la segunda  partió desde las calles Colón, Machala, Cuenca y av. Quito y la tercera recorrió la av.  Quito desde Cuenca hasta  Primero de Mayo.

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Centenares de personas se volcaron a las calles a lo largo de los diez kilómetros de recorrido para admirar y aplaudir a cerca de 4.000 estudiantes que participaron del acto en homenaje a los 188 años de independencia de la Perla del Pacífico.

Uno de ellos fue Luis Sánchez, que junto a su familia disfrutó del paso de las comparsas, bailarines y bastoneras, a la altura de  Pedro Carbo y Nueve de Octubre.

Con cámara fotográfica en mano realizó  tomas para enviarlas a sus familiares  en Estados Unidos. “Ellos disfrutan al ver las fotos y se sienten como en casa”, aseguró Sánchez.

Las camionetas de la Dirección de Justicia y Vigilancia del Municipio –organizador del evento– sirvieron de separadores entre los diez carros alegóricos que formaron parte de los trece bloques en el que estaba dividido el desfile.

Las plataformas decoradas resaltaron los temas: Guayaquil, Destino y Realidad; Reina de  Guayaquil, Guayaquil por la Patria, Guayaquil Independiente, La Fragua de  Vulcano e Invasión Pirata.

La reina de la ciudad, María José Delgado, desfiló en el carro preparado para las soberanas.

Los bastoneros del colegio Vicente Rocafuerte  deleitaron al público con sus acrobacias.

Las banderas celeste y blanco  flamearon en los diferentes bloques de alumnos.

Mientras que el público,  pese a ser  un día laboral, asistió al desfile para admirar la gallardía de los estudiantes y las acrobacias de las bastoneras.

El grito “viva Guayaquil, que viva el Ecuador” se escuchó a lo largo del desfile  al igual que los aplausos del público.

El desfile no interrumpió el paso de la Metrovía por la calle Boyacá. Vigilantes de la Comisión de Tránsito del Guayas desalojaron el carril exclusivo de circulación permanentemente para que pasaran los buses articulados y alimentadores.

Mientras que a las 19:00 se realizó un espectáculo de juegos pirotécnicos en el malecón Simón Bolívar.

DETALLES

Comerciantes
Los vendedores informales como Jorge Chingo, quien expende empanadas, aprovecharon el desfile  para comercializar sus productos. Comerciantes de agua, de sombreros y de artículos para niños hicieron un buen negocio ayer.

Sin impedimentos
Pese a estar en silla de ruedas, Máximo Voumilla, de 70 años, disfrutó ayer del desfile desde las 10:00 junto a su esposa. Ellos admiraron desde la esquina de Nueve de Octubre y Chile “la alegría que los jóvenes ponen  cada año para festejar a la ciudad”. 

Disfruta con sus memorias
Tiene 68 años y recuerda haber asistido al desfile por primera vez sentada sobre los hombros de su padre. Ahora Eufemia Salinas acude cada año a este despliegue de civismo para recordar los tiempos en que era parte del espectáculo.

Extranjeros celebran fiestas
Después de recorrer la Nueve de Octubre con el desfile,  Mieke Tansen y Nienke Evertsen reconocen disfrutar de la exhibición de alegorías. Durante cinco días estas holandesas visitan la ciudad para participar de sus fiestas de Independencia.