En la fila de treinta personas que esperan atención en el área de Otorrinolaringología del hospital Teodoro Maldonado Carbo, del IESS en Guayaquil, Juana Reyes está en segundo lugar. Tiene una cita programada para la última semana de julio. En abril pasado le valoraron su problema de tabique nasal; el médico dijo que era necesario operarla y fijó fecha para la cirugía: enero del 2009.
“Me duele la nariz y no puedo hacer esfuerzo alguno porque me sangra. En abril me hicieron una cauterización para que resista hasta la operación”, menciona Reyes, quien labora como enfermera privada y tiene diez años afiliada al IESS.
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Junto a ella está Alexandra Zambrano. También sufre un problema nasal. En marzo hizo la primera consulta y esta última semana de julio acude con los exámenes para que le fijen fecha para la operación.
Esa es la característica de esa unidad del hospital: los pacientes demoran hasta cuatro meses en valoraciones y cuando necesitan de una cirugía se las dan hasta para diez meses después.
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“Es por la alta demanda y porque son enfermedades que pueden esperar”, justifica el director de esa casa de salud, Francisco Ceballos Orlando. En Otorrinolaringología se hacen tres operaciones diarias, pero hay de 10 a 20 afiliados por día que se atienden y un 30% requiere de cirugías.
Ceballos admite que los inconvenientes se dan también en gastroenterología, cardiología, histerectomía, diálisis, rayos X y en las áreas materno infantil y de traumatología. En estas dos últimas, por ejemplo, la ocupación de camas es al ciento por ciento (son 50 en materno infantil y 30 en traumatología). En la unidad de diálisis hay capacidad para 120 pacientes al día pero no abastece porque son casi 500 los enfermos registrados que necesitan de ese servicio y, por ello, se mantienen convenios con clínicas privadas.
Ceballos indica que para la sección materno infantil se construirá un edificio anexo; en rayos X se está instalando un nuevo equipo. La atención en consulta externa y emergencias ha mejorado. Esto último lo reconocen algunos afiliados.
Pero la alta demanda en las áreas de especialidades preocupa mucho más en estos días a los afiliados que buscan atención en los hospitales del IESS de todo el país, pues el proyecto de nueva Constitución, que deberá aprobarse o negarse en referéndum el 28 de septiembre próximo, contempla que las unidades del IESS, entre otras, pasen a formar parte de la red estatal de salud y estén disponibles para todos los pacientes.
Además, se amplía el universo de afiliados al IESS al incluir la atención en salud a las amas de casa, agricultores, a los desempleados y obreros autónomos.
“Imagínese si ahora estamos así. Creo que en el futuro no habrá buena atención ni para uno (afiliado) ni para otro (no afiliado)”, afirma Juana Reyes, la paciente que debe esperar hasta enero del 2009 para su operación de nariz.
De once hospitales consultados por este Diario, afiliados y directores reconocen problemas diversos en diez de ellos.
En Milagro, por ejemplo, los exámenes de rayos X se suspenden intempestivamente. El miércoles 30 de julio, a las 11:00, un auxiliar sale al área de espera e informa a cuatro pacientes que aquel día no se tomarán exámenes. “Vayan a la ventanilla y pidan cita para otro día”, indica.
Óscar López, director de la casa de salud, señala que estos problemas se dan por falta de personal, pues el 45% es contratado y existen inconvenientes cuando no se renuevan los convenios. “No hay médicos especialistas porque prefieren trabajar en otro lado y solo tenemos un radiólogo y dos tecnólogos. Son tres y no son suficientes”.
En el hospital del Seguro de Milagro no hay unidad de cuidados intensivos. Los pacientes son llevados a Guayaquil. En el 3º piso del edificio hospitalario están listas 18 camas para ampliar la atención, pero no hay médicos y están abandonadas.
En Durán, el hospital del IESS atiende cada día a 300 pacientes en consulta externa y 50 en emergencias. “Cada médico trata de 20 a 25 pacientes diarios. Si llegan más, colapsamos”, dice el director, Víctor Romero.
Patricia Cruz es una de esas pacientes. Ella acudió la mañana del 30 de julio a las 08:00 y la atendieron a las 15:00. Un promedio de diez enfermos diarios se transfieren al Teodoro Maldonado Carbo, de Guayaquil.
En Ancón, el hospital que sirve a 12 mil afiliados de la península de Santa Elena, asiste mensualmente unas 3 mil consultas ambulatorias.
Pero, según el director, César Chalén, falta personal médico en especialidades con alta demanda como cardiología, endocrinología, oftalmología y neurología . También falta personal en administración y estadística, para ampliar la cobertura.
Diágnostico realidad de una decena de hospitales del país
Guayaquil
Capacidad: 420 camas, con una ocupación del 82%. Médicos titulares, 225; 160 residentes; 22 enfermeras y 30 auxiliares. Media de cirugías: 18.000 en el 2007; 9.300 en lo que va del año; se atiende 900 consultas por día. Presupuesto: $ 72 millones al año.
Milagro
Su capacidad es de 100 camas pero solo 32 están disponibles en la actualidad; otras 18 están listas pero no hay médicos. Cuenta con 40 galenos. La población de afiliados a atender es de 70 mil y posee una media consultas de 35.205 en lo que va del año.
Cuenca
Capacidad: 300 camas, 172 están disponibles. Cuenta con 70 médicos, 2 laboran 8 horas diarias, 8 lo hacen 6 horas al día; y los restantes, 4 horas. Tiene 63 empleados en el área médica; 18 en el área administrativa y opera en el 2008 con un presupuesto anual de $ 29 millones.
Durán
Es una unidad de nivel 1, donde solo se atienden consultas y cirugías menores. Tiene capacidad para 20 camas. Médicos: 31 de planta y 6 residentes. La población de afiliados a atender es de 20 mil. Hay una media de atención de 300 consultas por día.
Portoviejo
Capacidad: 100 camas pero están disponibles 68. En Manabí, la población de afiliados es de 75.000, que se reparten entre los hospitales de Portoviejo y Manta. Laboran 260 personas, de estas 43 son enfermeras y 50 médicos. Faltan 10 doctores para habilitar un piso desocupado.
Manta
Capacidad: 120 camas pero funcionan 50. Es de nivel 2, por eso las operaciones como transplantes de órganos, intervenciones en el corazón, cirugías de caderas y atención a quemados se las transfiere a Guayaquil. Se atienden 450 consultas al día.
Latacunga
Es de nivel 2 (no se hacen cigrugías mayores). Capacidad: 120 camas, 40 están habilitadas. Médicos: 19. Para cirugías solo existen dos galenos. Población de afiliados a atender: 83 mil. Hay un solo médico en radiología y los exámenes se retrasan.
Ambato
Es de nivel 2. Tiene una capacidad de 60 camas y un edificio de siete pisos pero con solo cuatro ocupados. Médicos, 26. Población de afiliados a atender: 60.079, que llegan de Latacunga, Guaranda, Puyo. El área crítica es traumatología, con sólo 2 médicos.
Ancón
Sirve a 12.000 afiliados de los Salinas, La Libertad y Santa Elena. Capacidad, 40 camas. Se atienden 3 mil consultas al mes. Laboran 80 personas, entre médicos, enfermeras y administrativos; por falta de personal en laboratorio y rayos X no atienden las 24 horas.
Vinces
Posee un dispensario que atiende de 280 a 400 personas por mes. Laboran dos médicos generales y una odontóloga. Son 2.847 afiliados, entre ellos del Seguro Campesino, registrados. Cuando se requiere atención especializada se transfiere a Guayaquil.